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lunes, 15 de marzo de 2010

Soma


Una nevada previsible y de intensidad menor ha dejado sin luz a toda una provincia, mientras se multiplicaban unos fallos administrativos que –de las cárceles a los incendios- vienen de lejos. ¿Qué pasa con aquella Cataluña que fue ejemplar para toda España?“

"Que salgan de sí, que intenten imponer a los demás pueblos españoles su ideal de vida, que se esfuercen por ejercer una hegemonía espiritual sobre el resto de España”

Quien esto pide a los catalanes es nada menos que Miguel de Unamuno, en 1911, en el amplio tramo de una Restauración que vio nacer un catalanismo integrador, con vocación de eje de regeneración y cabeza de progreso para las regiones españolas, en definitiva, “Catalunya i la Espanya gran”.

- Sin duda, esa suma en positivo de Cataluña al conjunto de España, no dejó de ser vista en las distintas regiones españolas, muchas de ellas crónicamente atrasadas, como algo digno de admiración: era, en la realidad tanto como en el mito, la Cataluña burguesa, “industriosa”, modelo de eficiencia, espíritu comercial, laboriosidad y progreso tanto en artes como en una vida ciudadana más conforme al estándar europeo.

- Era una Cataluña en buena parte regeneracionista y regeneradora, la misma que todavía sorprendió al mundo –y a toda España- en 1992, perpetuando así cierto papel de tutela responsable para la modernización del conjunto del país, en una tradición de colaboración con hitos muy visibles, del reinado de Carlos II al de Carlos III, de la Restauración a Milá i Fontanals, Cambó, Tarradellas o Vicens Vives.

- De pronto, sin embargo, Cataluña parece en fase menguante en lo tocante a su tradicional eficacia, también en lo político: presos que huyen de las cárceles, el escándalo de ineficiencia administrativa a propósito de los bomberos muertos en Horta (auténtico escándalo y toma de conciencia en Cataluña), la tardanza y falta de coordinación para atender estas últimas nevadas, en principio fáciles de prever y de paliar, y con no pocos episodios chuscos en la aludida falta de coordinación, al margen del pitorreo general de que una ciudad como Barcelona impulse su candidatura a las Olimpiadas de invierno y termine colapsada por la nieve.

Especialmente criticados han sido Joan Saura, consejero de Interior famoso por una heterodoxia ideológica que no lo hacía idóneo para dicho cargo, y su secretario general, Joan Boada. El propio consejero Ernest Maragall definía el Gobierno catalán como “un artefacto inestable”. Sobre todo, es una administración cara pero tendente a escurrir el bulto: si Gerona no tiene luz, es porque la Generalitat no quiso asumir el coste político de la instalación de nuevas líneas.

- Al tiempo, mientras tales cosas ocurren en Cataluña, no pocos se preguntan si no habrá una enorme lejanía entre la ciudadanía y la clase política, con la insistencia en debates directa o tangencialmente identitarios, de las corridas de toros al Estatuto. Desde CiU, según ha sabido este confidencial de fuentes oficiales, se estima “un gran cansancio de la fórmula del Tripartito, la percepción de que es algo amortizado y perteneciente al pasado”.

Es lo que también se observa en las encuestas. Al tiempo, también señalan desde CiU que la ciudadanía percibe que “la Generalitat no está en ninguna parte”. Un síntoma de desaliento es su constatación de que la percepción negativa de la situación política aún dista de ser una ilusión por el cambio. Los mensajes preelectorales de la oposición –CiU, PP, Ciutadans- pasan precisamente por una vuelta a la política más real y tangible, con programas de corte más economicista que ideológico.

- Y es que en el electorado catalán, como señala Valentí Puig, “hay un hastío y una pérdida de autoestima cívica que se traducen masivamente al lenguaje mudo del abstencionismo”, abstencionismo, por cierto, siempre creciente, y muy notable, por ejemplo, en el referendo estatutario. Jordi Pujol también insiste en que “Cataluña no funciona (…) ha tenido una pérdida de prestigio y de autoestima, y ha retrocedido, perdiendo posiciones dentro y fuera de España”.

- Añádanse dos nuevos factores de turbulencia: la percepción de la clase política catalana como un ‘establishment’ transversalmente corrupto, y el surgimiento de un ‘pepito grillo’ sobre la inmigración, Josep Anglada, muy fuerte en zonas tan esenciales en Cataluña como la plana de Vic.

- Como fondo de esta marea política está un desgaste del catalanismo como capital de prestigio político y simbólico. Al margen de que definir la “cuestión catalana” “es cada vez más ímprobo, si consideramos el alto grado de autonomía de Cataluña, sus competencias educativas -por ejemplo- y el ámbito de su política lingüística”, el hecho es que el catalanismo como suma y con vocación de liderazgo, se ha degradado en la práctica, convertido en herramienta útil para la reivindicación, la autocompasión, la política ultraideologizada o, como se ha visto en los aludidos episodios del tripartito de Montilla, en una cobertura de la simple ineficacia.

... ... ...

No lo se, me llamó la atención este artículo en el confidencial digital. Ni si quiera se si trata de ser tendencioso con Catalunya o es objetivo. Tengo sensaciones. Desafección con la clase que nos gobierna, no lo se. Con todos, no lo se. Antes estaba orgulloso de vivir en Catalunya y ser Català. Ahora me siento inmerso en un país mediocre, lleno de mediocres, incluso hasta en la éstética mas absoluta.

Me relaciono a menudo con gente de fuera de Catalunya, y hablaba con orgullo de ella. En los ojos de mis interlocutores se delataba la sana envídia,y la admiración, ocultas las dos, a Catalunya. Todo ha cambiado, ahora solo veo indiferencia, reproches y desdén. No lo se, son sensaciones y a lo mejor cuando mis sensaciones no eran tan negativas como las actuales, la razón era un márketing acojonante, y todo era mentira, no lo se.

Son solo sensaciones. No tengo datos, ni información que me convenza ni de lo uno ni de lo otro, son solo sensaciones subjetivas en todo caso. Las mismas que cuando encontré este artículo en la red, y me recordó esas sensaciones otra vez.

Igual solo las tengo yo, y los que nos ven desde fuera. A lo mejor nos deben suministrar y administrar todos los políticos, algo de Soma. Son sensaciones, solo eso, o no... no lo se, cuando me haga efecto la Soma, miraré a ver que ha cambiado en Catalunya...



El soma es una droga que aparece en la novela Un mundo feliz (Brave New World) (1931) de Aldous Huxley, en la que los personajes la consumen y con la que curan sus penas, ya que en la novela el soma es una droga que todo el mundo toma cuando se encuentra deprimido.

Origen

Esta droga se basa en la droga soma, que utilizaban los bráhmanas en la época védica en la India. Más tarde se perdió el conocimiento acerca de esta planta, y actualmente no se sabe exactamente a cuál planta se refiere.

Detalles

En la novela se dice que un gramo de soma cura diez sentimientos melancólicos y que tiene todas las ventajas del cristianismo y del alcohol, sin ninguno de sus efectos secundarios.

En la obra se puede leer: «Si por desgracia se abriera alguna rendija de tiempo en la sólida sustancia de sus distracciones, siempre queda el soma: medio gramo para una de asueto, un gramo para fin de semana, dos gramos para viaje al bello Oriente, tres para una oscura eternidad en la Luna».

La droga parece poder ser destilada en casi cualquier alimento, así pues los personajes consumen helados de soma, agua con soma, solución de cafeína (café) con soma…

En la obra literaria la gente toma a menudo vacaciones de soma para encontrarse mejor anímicamente. A su vez, el Estado se encarga del reparto de esta sustancia a fin de controlar las emociones sentidas por los miembros de la comunidad con el fin de mantenerlos contentos, factor necesario para no poner en peligro la estabilidad de la tecnópolis (nombre de la ciudad de la novela).

En 1960, Aldous Huxley publicó Nueva visita a un mundo feliz. Dijo entonces que muchas de sus imaginadas truculencias de Un mundo feliz (1931) se convertían en penosas realidades con una rapidez que no había podido soñar

Napoleón Bonaparte (apodado en su tiempo por: “El petit Cabró”)

viernes, 8 de mayo de 2009

Remember...


Jajajaja, este tio es la monda, o no, según quien lo determine y los colorines que defienda. Quienes lo han tratado y son comúnes entre nosotros dos me indican que la verdad, la conversaciónes fueron amenas, con datos, rigurosidades históricas variadas, anécdotas, etc. Ni que decir tiene, que no comulgo con nada, o casi nada, de cuanto postula o defiende, aunque debo reconocer que hablar de otros temas, e incluso también de la política tanto local, nacional y universal ;-), es divertido hacerlo con Ferrando, y esto me aseguran.

De Juan Carlos, y sus o nuestras ya que nunca se sabe, masturbaciones heráldicas ya nos significamos incluido Julián aquí en cabezones, cuando montó otro numerito de estos. Ël cree, que no es tal númerito. Juan Carlos sabrá que obcecación tiene, esta es la segunda, con el erre que erre, de colocarse el brazalete y hacer gala manifiesta de la bandera que tanto gusta, reclama y proclama a los cuatro vientos, y alguna más que seguro que hay.

Recuerdo haberle dicho alguna cosa aquí en cabezones, y Julián también, como decía antes, sobre tanta masturbación heráldica y que otros con otras banderas muy distintas y sus significaciones, creen que la tienen mas grande. O como alguien le echaba por cara su pasado político para algunos dudoso, democraticamente hablando y no solo él tiene un pasdao, que ocultar...

En definitiva, que se ha vuelto a echar al monte, que se ha vuelto a pasar tres pueblos, y dos imperios grandiosos y extensos como los de antes, y todos juntos al mismo tiempo. Con la extensión del imperio, a lo mejor así, si que lo entiende de una vez. Que va de nuevo provocando al personal. Yo en estos temas, como no tienen solución, bueno tienen una que es mirar a través de un telescopio la inmensidad del Universo, no me voy a extender mucho más. Solo que con ferrando esperaba muchas más y mucho más sonadas, apariciones estelares se entiende, y sin la necesidad de mirar por su lejanía a través de un telescopio. Todo lo contrario ,solo hay que ir a un sarao del Ajuntament.

Y "solo" lleva dos, tres con aquello de los contenedores y la basura las bolsas de plástico o no se qué historias. Además, el tema del acceso a datos de padrón que no lo incluyo aunque fue muy grave, en el aparatado que tocamos hoy de apariciones estelares, y más o menos del: y como están ustedes. Ya saben a qué me refiero.

No me extiendo ya que al final, todos sabemos que defiende, defendemos y defienden otros, que no se, que cada uno vaya como quiera a los saraos oficiales del Ajuntament, que no digo que deba hacerlo, y sí, sin ninguna duda, ferrando se ha extralimitado.

Como la ota alternativa y decorosa, es decir, el no llevar nada es de cinicos, que cada pájaro que vive y algunos anidan desde hace décadas, en el Ajuntamnet, o se mueven cerca que son muchos a los que la larga sombra consistorial cobija, que si uno quiere llevar la camista de la selección a los actos oficiales, ya una vez no dije España hablando de la selección, jajajajaja, no sea que me tilden de lo que no soy, o que como decía, que uno vaya con la de la seleción. El otro con la de catalunya, la estelada, la del Real Betis, camisetas, banderas, e incluso pancartas.

Total, las ideas y los sentimientos, se llevan igual, en la mente, elnel corazón, y algunos el el culo seguramente, o en los cojones. De hecho, cada uno, yo incluido, tenemos nuestro corazoncito y deseariamos llevar y escaparatar, cuanto creemos y defendemos. Yo llevo a menudo una camiseta de Ferrari, ya solo me falta el coche :-), y si fuese a un pleno, nadie me diria que hago apología de no se qué.

En fin, que como cuando vemos a ferrando ya lleve o no el brazalete, yo al menos lo veo con el, lo lleve o no físicamente, que debemos ir como queramos y si ferrando quiere llevar la del protectorado de marruecos que a algunos le mola un montón, pues que lo lleve, jajajajaja.

Acabando y hablando en serio, Ferrando, te has vuelto a pasar, otra vez. Espero que te den un toque, o dos o tres, aunque no servirá de nada. Ya se lo dieron la otra vez cuando Les Santes, y vemos ahora el resultado. Que el sigue con lo suyo. Y que no se te debe permitir hacer lo que quieras, aunque por mi, todos vosotros, ir como os salga del brazalete por no decir cojones ,que a veces todas estas cosas salen precisamente de las partes bajas y no de otros órganos superiores tanto por latitud como por importancia y evolución.

En este caso, en serio solo que como de momento como no son tan extremistas liberales o dejados de la mano de Dios, o permisvios como yo lo soy o lo sería en estos casos, que iria al Ajuntamient, vestido de Darth Vader.

Es que soy muy fan de la saga Star Wars. Lo aseguro, iría así vestido tan ricamente. Y se ve es cierrto, que hay un decoro, unas normas, unos protocolos, unas susceptibilidades, y si voy vestido de Darth Vader, y eso molesta, ferrando, no voy, en serio. No iría.

Así que sigue provocando que ya no se si defiendes unas ideas o tienes algún problema de exibicionismo, o torpeza y ceguera política. Tu mismo, al menos tu y tu fijacion, es la banderita y la política, y te vistes como lo corresponde, de Facha lo seas o no, y yo fan de Star Wars, debería ir de Darth Vader, ya te digo.

Claro que que tu lo tienes más fácil, en disfrazarte e incluso en provocar, ya que yendo yo de Darth Vader, no creo que moleste a nadie, eso creo, vamos, ya dudo incluso. Aunque no se si te darán o no un toque de atención desde tu partido, de forma contundente, o como exige R. Bassas, que se tenga contolados a los regidores del pp. la verdad es que no le falta razón, el lo que a ti respecta eso sí, sus regidores no van con insignias ni cosas de estas a los plenos, etc. Eso es cierto. este tema está muy controlado, en can psc. Lo de que estén controlados, eso es veraz, los suyos y no solo los regidores sino los cachorros, los blogueros, los afines, casi el cien x cien, están todos, que no se mueve nadie.

Ya puede arder Troya, caer un diluvio político, que todos, ni mú dicen. No existe, de esto no se habla y se ve que el criterio, se lo dejaron al entrar en la formación. Que se mueven menos, que un avión de mármol. Que incluso, todos a una, que nadie diga nada en contra, no va solo contradice la razón y la lógica, sino de la pura estadística.

Se que a Ferrando y a Bassas incluso, les hubiese gustado más una entrada versada en la Historia, la Vexilología, la Semiotica, incluso la política, siendo tan cultos los dos,. Lo dejamos para otro día, que se que les van todos estos temas de eruditos, y a mi, también. Eso si, te dejo Juan Carlos, como no, y seguro que la conoces, la salutación a la bandera, de Sinesio Delgado, que seguro llegas al orgasmo, y no tú solo, y con solo esta bandera. Otros con otras, o con otra, o con muchas, también llegan al éxtasis.

Lo del. chunta, chunta ese que tanto os gusta a variados, no solo los de estos colores, no. Que cada una tiene su chunta chunta, sus lagrimones, y su sudor, y sangre, y sus muertos, que también. Que no te dejo, un vídeo con la bandera, su música marcial, etc. Solo te dejo la letra de la Obra de Sinesio Delgado, La música, la silbas tú si quieres y ya tienes, la banda sonora en su totalidad.

Por lo tanto, ni la música, ni imagenes del chunta chunta, de los diversos, ni uno te dejo, que existen sobre estos colores, ni el Turuta, ni San Marcial, ni cubre tu pecho, ni la retreta legionaria, ni pobrecitos maridos infelices, ni el cara al Sol, ni el Inglés que vino de London, etc.

Espero sepas silbar la melodía, leyendo el texto de Delgado, que sino va a quedar de un soso, todo esto. Y por cierto, colocar estas músicas en las bodas que oficias, total, el brazalete lo llevas, solo sería un poco más de parafernalia y quedaría ya, todo bien cerrado, y no creo que ya venga de ahí, de este detalle, viendo lo visto.

Y los novios de que se politice su boda, por parte del oficiante, que dicen., lo sabian o no, lo del brazalete. Hasta la próxima, Ferrando, que me temo que habrá otrás más, y en breve . Y no niegues, que sabías de sobra, que se montaría el circo con el temita del brazalete, claro que acabas de abrir un blog, bienvenido a la red desde aquí, y como difusión te viene cojonudo.



Remember de épocas más glosriosas



Salutación a la Bandera

Salve, Bandera de mi Patria, salve,
y en alto siempre desafía al viento,
tal como en triunfo por la tierra toda
te llevaron indómitos guerreros.

Tú eres España, en las desdichas grande,
y en ti palpita con latido eterno
el aliento inmortal de los soldados
que a tu sombra, adorándote, murieron.


Cubres el templo en que mi madre reza,
las chozas de los míseros labriegos,
la cuna donde duermen mis hermanos,
la tierra en que descansan mis abuelos.


Por eso eres sagrada, en torno tuyo,
a través del espacio y de los tiempos,
el eco de las glorias españolas
vibra y retumba con marcial estruendo.


Salve, Bandera de mi Patria, salve,
y en alto siempre desafía al viento,
manchada por el polvo de las tumbas,
teñida con la sangre de los muertos.

Sinesio Delgado

Napoleón Bonaparte (apodado en su tiempo por: “El petit Cabró)

jueves, 7 de mayo de 2009

La Riera 48 - Bis: El día de la Banderita y no el de...

Hoy, otro capítulo más,

de:

La Riera 48 - Bis

(donde todo, es posible...)


Contactar con Bodas - J.C. Ferrando

El día de la Banderita y no el de la Cruz Roja, precisaente.
Otro más... y ya van dos.

Napoleón Bonaparte (apodado en su tiempo por: “El petit Cabró)

jueves, 3 de julio de 2008

ODA A ESPAÑA

A raiz de lo que está cayendo y me temo, caerá en el pleno de hoy en donde la cup, demanda la retirada de la bandera de España, hoy he decidido al menos, dejar algunas referencias no de mi proiedad, que creo, pueden a unos pocos quizás, aclarar algunas cuestiones. Y más teniendo en cuenta, que se ve que hay grupos de unos y de los otros, que van a asistir al pleno. Unos, que se retire la bandera y los otros, a que se quede. No se, aquí con el triunfo de la Eruocopa se haya montado una buena. Lo que está claro es que cuando gana el Barça, se monta igual. Es decir, son los "mismos" energúmenos descerebrados eso sí, con ideas, ideales distintos, mejor dicho, sin casi ninguno.

Los justitos, para pasar el día, y saber volver a casa solos. por la noche. Además incluso cuando el Madrid gana, no ya aquí, en Catalunya me refiero, la que se monta en Madrid, por los de siempre, es lo mismo. Y en casi todas las ciudades, etc.

Ya ganen unos, o los otros. Los de derechas y los de izquierdas. Incluso con esta Eurocopa, en Madrid, se ha montado una buena. Y no se que reclamaban allí, al contrario que los de aquí. En fin. Que está más que claro, que mezclar alcohol, drogas, etc., no es bueno y que además, ojo, que se que la policía debe estar, es que a estos, es ver un policía preparado para evitar disturbios, y es tener que tirarles piedras, etc. Unos que provocan y otros los provocados. Lo que no sabemos es el orden ya que a veces, no es siempre como nos lo cuentan.

Evidentemente es, que, ya bajaban hacia el ayuntamiento, rompiendo cosas. Eso cuentan los periodistas. Yo no lo se. Como que eran mil en la plaza Italia, y resulta que la policía habla de siete mil y ya sabemos como cuenta la policía, mande el que mande. En fin. O como algunos periodistas, no cuentan nada, o te cuentan el argumento de una película que está de estreno y te da la clave del suspense, y te jode la película, que ya hay que ser cortito o cortita. Lo dicho, que unos dicen que no rompieron nada hasta que la poli los "provocó", y otros, que lo contrario. Yo viendo algunos elementos de los que bajaron, me creo más lo segundo. Aunque se cuenta, que la policía, cuando arremetió, lo hizo de forma indiscriminada, y recibieron incluso, algunos de los que pasaban por allí, simplemente y sin ninguna relación con los "festivaleros".

Lo que no me ha gustado y siempre sucede es, que se generaliza. Como ha ocurrido en el foro de capgros. Todos los catalanes unos... y todos los demás unos... Y allí siguen los insultos. Hay de todo. Y capgros me elimina mis comnetarios sobre ICV. Siempre. Y solo les digo con datos, etc. Lo que hacen mal. Aunque ya sabemos que allí, se puede llamar hijo puta o casas peores, a catalanes, andaluces, moros, etc. Y no, que Morales de ICV, no hace lo que tiene que hacer. Lo borran, el comentario. Todo lo que sea, crear crispación y dejar que aquello sea un encuentro de odio, eso sí. Se ve que suben las visitas. En fin.

Yo la verdad, no soy "muy" nacionalista, ya que observando a través de un telescopio, me "curé" de como afirmaba Einstein, de que el nacionalismo es una enfermedad infantil y concretamente, el sarampión de la humanidad.

Lo que sí soy es justo, al menos eso intento. Y la verdad, si creo que algo es blanco, lo digo, o negro, etc. Que puedo ser subjetivo, sin duda, pero como mi religión es la Ciencia y mi amante, la lógica. Así funciono. O me voy arrastrando, que es lo mismo, en la inmensidad de ideas y entre sus contenedores, es decir, las personas. Léi una vez que el Nacionalismo y la Ciencia, son imcompatibles, como afirmaba, Albert Einstein. Lo que está claro es que los nacionalismos existen y la cuestión es, si son legítimos o no y dar una solución o siendo más precisos, darles lo legítimo.

Cuando se habla de autodeterminación, según varias definiciones, significa una capacidad para determinarse a sí mismo, eligiendo libremente lo que se quiere ser y hacer. En el sentido político, es el derecho de autodeterminación que tienen los pueblos y un derecho reconocido de forma expresa, en la Carta de las Naciones Unidas o en los Pactos Internacionales de Derechos Humanos. Así que, cada nación, tiene de forma indiscutible, el derecho a elegir libremente y sin coacciones, que impidan el ejercicio de este derecho.

"La libre determinación está estrechamente ligada al término "pueblos", pero éste es problemático y no ofrece un único significado: por el contrario, tanto la doctrina como los Estados u otros agentes internacionales han tratado de hacer valer sus respectivas concepciones.[4] A partir de 1960, la definición de los pueblos coloniales como sujetos de la libre determinación supuso un impulso esencial para la descolonización y colaboró en una auténtica universalización de la sociedad internacional. Una concepción mayoritariamente occidental considera también pueblo al conjunto de habitantes de un Estado unitariamente considerado, mientras que diversas minorías nacionales o pueblos indígenas dentro de Estados se han autodefinido como pueblos. Sus reivindicaciones ponen de manifiesto la tensión y los conflictos que existen entre el derecho de libre determinación de los pueblos y la integridad territorial de los Estados."- Wikipedia.

Así que de pueblos va la ingógnita a resolver o determinar. Otra cosa distinta es, si las condiciones legítimas que debe poseer el derecho de autodeterminación y que impidan el ejercicio de este derecho reconocido como tal en cada caso concreto, se cumplen. Así que solo se debe determinr este aspecto. Ni más, ni menos. Después de este paso, el resto, es accesorio, e incluso artificial, etc.

Diferente es un nacionalismo anticolonialista o un movimiento de liberación nacional. En este caso el derecho de la autodeterminación, está reconocido internacionalmente. y no hay dudas. Sin embargo, los nacionalismos secesionistas, que pretenden separarse de un Estado único, y que han permanecido en este, durante un tiempo y en estos casos se deben justificar razones históricas, culturales y políticas que exigen, la secesión y por lo tanto, si el derecho a la autodeterminación de estoss nacionalismos, son legítimos, que no legales, que es otra "historia".

Solo recordar, quienes se autodenominan, movimento de liberación nacional. Los que no, son el segundo caso, así que todo radica, en el primero de los casos, en determinar sin una nación ha sido o no, en el pasado, invadida, etc. En los dos casos, si hay razones, la legitimidad es obvia. Si es así, a cumplir con el Derecho internacional público. Claro que entonces nos encontramos con un problema y es, hasta cuando "miramos" hacia el pasado histórico. De hecho, otros pueblos ya nos reclaman estas tierras. O a lo mejor un día, los descendientes de los romanos, etc. En fin, que doctores tiene la historia y ya veremos, la legitimidad de Catalunya. Yo creo que toda.

Hace mucho creo en dos mil dos, encontré este texto el la red y lo guardé. Me gustó mucho. No es que esté de acuerdo a cien por cien, pero sí me encantó y me aclaró algunas cosas creo, importantes.

"Cuando hace poco más de cien años España perdió la guerra con los Estados Unidos, la guerra de Cuba en el lenguaje popular, la cuestión catalana se convirtió en el tema más importante de la política española. Durante un siglo, guerra civil incluida, la historia de España no se entiende sin tener presente el llamado problema catalán. Ciertamente, el problema catalán no lo explica todo. Pero las dos largas dictaduras de este siglo y los pronunciamientos militares que han llevado a ellas -en un caso, prolongado por tres años de guerra- han sido al menos parcialmente reacciones ante la cuestión catalana. También la expresión de otros problemas sociales, ideológicos e incluso religiosos. Pero en una parte importante intentos de imponer la unidad nacional de España cuando algunos sectores la han considerado amenazada.

En un cierto sentido, el nacionalismo catalán es un hijo directo de la guerra de Cuba, de la derrota militar española ante los Estados Unidos. Para entenderlo hacen falta un par de precisiones. La primera, sobre el origen histórico del nacionalismo catalán. Catalunya mantiene una estructura política propia en el conjunto peninsular hasta comienzos del siglo XVIII. Son, por tanto, setecientos años de vida política independiente, en el marco en todo caso de una monarquía prácticamente confederal. Este pósito histórico se reaviva en el siglo XIX con la revolución romántica y fermenta en un catalanismo literario y cultural, conocido como “Renaixença”. Pero este sentimiento catalanista no tiene prácticamente una expresión política importante hasta inmediatamente después de la guerra de Cuba. Anteriormente, estamos ante un movimiento elitista, poético. Es la derrota en la guerra de Cuba lo que le convierte en un movimiento popular que atraviesa el conjunto de la sociedad catalana de arriba abajo, en todas sus clases sociales y en aleación con prácticamente todos los movimientos ideológicos del siglo. Hay derecha, izquierda y extrema izquierda catalanista.

¿Por qué precisamente la guerra de Cuba populariza políticamente el sentimiento catalanista? Porque la derrota española en la guerra es algo más que una derrota militar: es un puro desastre político, de un impacto moral tremendo sobre el conjunto de la sociedad española. En el año 1898, cuando empieza la guerra, la prensa española presenta un conflicto entre la brava nación de héroes que es España, un león dormido, y el imperio del dinero de una nación de mercaderes que son los Estados Unidos. La prensa está convencida que la guerra será un paseo militar para el viejo imperio español y los soldados son despedidos en los puertos con himnos de victoria. La guerra es militarmente una catástrofe. Mal armados, mal preparados, tecnológicamente inferiores, los españoles son barridos en las batallas navales. La vuelta al puerto de los soldados que habían sido despedidos con himnos de alborozo es una absoluta depresión. España pierde el pulso. No es el ejército, tan sólo, lo que ha sido derrotado. Es la autoestima, un Estado que no sirve para nada, que ha engañado al pueblo, que es ineficiente y anticuado. La derrota del 98 crea un sentimiento de vacío y de desesperación general en España. Tiene un gran impacto literario, pero políticamente es una invitación a la desesperación.

En Catalunya, el catalanismo, el nacionalismo catalán, viene a llenar una parte de este vacío. En parte porque antes de la guerra y durante la guerra fue una voz crítica que nadie escuchaba. En parte porque respondía a lo que podríamos llamar un grado de desarrollo económico desigual: Catalunya representaba la punta de lanza de la industrialización en la península y los valores de la sociedad catalana -el trabajo, el comercio, la riqueza- se parecen más a los de la sociedad norteamericana que a los valores que se autoproclama la sociedad española; el honor, la valentía, la austeridad. Y en parte también porque la ineficiencia del Estado, su fracaso organizativo y político en el conflicto militar, generaron una demanda de regeneración, que el catalanismo hizo suya.

Este sería, por tanto, el paisaje del nacimiento del catalanismo político, del nacionalismo catalán, como opción popular y de gobierno. De hecho, durante un siglo, cada vez que los catalanes han podido escoger libremente su gobierno, han vencido electoralmente fuerzas políticas explícitamente nacionalistas. Tenemos una Catalunya mucho más industrializada que el conjunto del Estado, con unos valores y un esquema social propio de los países industriales y por tanto también distinto, con una lengua propia, con una historia distinta y con conciencia política de su diferencia. A partir de todo esto, el catalanismo lanza un proyecto político que, en origen no es solamente para la Catalunya estricta, sino que quiere transformar España.

Un manifiesto catalanista

El año 1898, inmediatamente después de la guerra, uno de los grandes poetas catalanes, Joan Maragall, escribió una “Oda a Espanya” que se ha convertido por muy diversas razones en uno de los poemas más citados de la literatura catalana. Un poema que comienza con una declaración explícita de españolidad: “Escucha España la voz de un hijo que te habla en lengua no castellana. Te hablo en la lengua que me ha dado mi tierra áspera. En esta lengua te han hablado muy pocos. En la otra, demasiado”. (Traducido del catalán). Pero un poema que acaba con una frase contundente, más contundente tal vez que su propia intención: “Adiós, España”. Este poema es todo un símbolo y todo un manifiesto. Es un programa político poetizado. Es el programa político con el que nace el nacionalismo catalán y con el que atraviesa todo un siglo, hasta nuestros días.

¿Qué es lo que propone a España, Maragall, en su poema? En el lenguaje actual, diríamos que dos cosas. La primera, cuando le dice que le va a hablar en su propia lengua, simplemente que le entienda en esta lengua. En una España uniformizada, en la que oficialmente sólo ha existido una lengua española, en la que -en expresión del siglo XVII, de Olivares- se ha querido reducirlo todo a los usos y costumbres y leyes de Castilla, pedir a España que entienda a alguien que le habla en catalán es pedir una España fundamentalmente distinta, refundada, convertida en un Estado capaz de acoger todas las culturas. Un Estado a la suiza, plural, abierto. Maragall le pide a España que reconozca la lengua y la cultura catalanas, es decir, que reconozca su propia pluralidad y sus propia diferencias internas. Que no imponga a todos una lengua única y una cultura castellana.

Pero Maragall hace en paralelo otra petición: “Pensabas demasiado en tu honor y demasiado poco en tu vida” o “Dentro de las venas, la sangre es vida, vida para los de ahora y para los que vengan; derramada, está muerta”. En otras palabras, un cambio de valores. Dejar atrás los valores preindustriales, predemocráticos, preburgueses, del honor y el valor y adoptar los valores de la Europa contemporánea, de la Europa mercantil e industrial, la vida, el trabajo, la transformación del mundo por las propias manos, la creación de riqueza. Maragall está pidiendo, con palabra poética, que España deje de ser diferente, que se convierta en un país europeo como los otros, que se modernice y se regenere, que deje de vivir de glorias pasadas y se adapte al presente.

Este ha sido durante cien años el proyecto político del catalanismo para España. En primer lugar, refundar España para pasar de un Estado uniformista a un Estado plural, para aceptar el derecho a la existencia normal de la lengua y de la cultura catalanas, como también de la vasca y de la gallega. En segundo lugar, modernizar el Estado para hacerlo eficiente, para que garantice el bienestar de los ciudadanos, para que se adapte al modelo democrático y mercantil que es hegemónico en toda Europa. Y contra este modelo pluralista y regeneracionista se han levantado los generales a lo largo de este siglo. Se levantó Primo y se levantó Franco. Contra este concepto nuevo y distinto de España se alzó la teorización fascista de la Falange y de los vencedores de la guerra civil. Muchas páginas de literatura filofascista sirven para probarlo. Y la reacción de Catalunya ante este rechazo está también en el propio poema de Maragall: si España no escucha esta petición, si España no se transforma bajo este impulso que le viene de Catalunya, el catalanismo responde con un “Adiós, España”. El catalanismo nace como un regeneracionismo de España. Es en la medida en que España lo rechaza, es en la medida en que su proyecto se convierte en imposible, que se radicaliza hacia el independentismo. Cabríamos en una España democrática, industrial y plural, en la que se pueda ser ciudadano del Estado sin dejar de ser culturalmente, lingüísticamente, catalán. No cabríamos en un Estado uniforme en el que lo catalán estuviese reducido a la categoría de una identidad folclórica y que no fuese capaz de dar a sus ciudadanos la libertad y el bienestar que necesitan.

Un siglo después

A lo largo de un siglo, las dos reivindicaciones del catalanismo no han sido atendidas. Lo fueron parcialmente durante la Segunda República, pero éste fue un paréntesis en una vida española marcada por las dictaduras y el totalitarismo. Al margen de la guerra, la república dura sólo cinco años y de ellos dos son el bienio negro, con el autogobierno catalán suspendido. Evidentemente, el franquismo es la negación de este proyecto y de hecho una de las obsesiones del franquismo fue la eliminación del catalanismo. Pero la transición democrática tras la muerte de Franco ha dado una nueva oportunidad a España para llevar a cabo las transformaciones que el catalanismo proponía hace un siglo. Con una ventaja: la transformación económica de los años sesenta crea las condiciones sociales para el arraigo de la democracia y para la regeneración del estado. En la España de la Segunda República, socialmente muy tensa, sin capas medias, sin mesocracia fuera de Catalunya, el enfrentamiento social era muy profundo. La España de los años setenta se ha transformado ya socialmente y económicamente, fenómenos como el turismo -pero también la difusión de la industrialización- han cambiado el espectro social y ha amortiguado las diferencias sociales respecto a Catalunya, aunque ésta siga siendo la zona de mayor dinamismo económico. De los setenta al final de siglo, los sucesivos gobiernos democráticos, tanto socialistas como conservadores, han conseguido una modernización efectiva de España y de su Estado. Lo español ya no es percibido como algo antiguo y obsoleto, sino que tiene un prestigio contemporáneo. En este sentido, la mitad del programa catalanista, del programa de Maragall cuando pedía transformar los valores y la estructura económica del Estado, ya se puede dar por cumplido.

¿Se ha cumplido también con la otra parte del programa del catalanismo, con el reconocimiento de la lengua y la cultura catalana, con la pluralización del Estado? Personalmente, yo creo que muchísimo menos. Pero, en cualquier caso, el contraste entre la uniformización obligatoria del franquismo, su opción por el centralismo en el poder, la persecución física de la lengua catalana, y la situación actual es tan grande que puede muy fácilmente crear una ilusión de normalidad plenamente conseguida. El catalán ha podido salir de las catacumbas, es una lengua usada en todos los ámbitos de la vida pública y privada, y goza de un estatuto de libertad. Asimismo, el modelo del Estado de las autonomías ha descentralizado el poder político y Catalunya tiene en estos momentos un grado de autogobierno muy considerable, dentro del contexto europeo.

Si en el programa del catalanismo de comienzos de siglo se pudiese dibujar una horquilla entre el mínimo y el máximo, podríamos decir que en estos momentos se ha cumplido ya al menos en sus grados mínimos. El catalanismo ha triunfado en sus objetivos mínimos. Ha conseguido transformar el Estado, modernizarlo, hacerlo más eficiente. Y ha conseguido también un grado de reconocimiento lingüístico y cultural notable. Esta transformación la ha impulsado directamente el catalanismo, a través de sus fuerzas políticas mayoritarias, que han tenido actitudes intervencionistas en la política española. Buena parte de estas transformaciones se realizan por presión política de los catalanistas, sea por la vía de su peso político en Catalunya, sea por la vía de su influencia en la política española. La participación de los nacionalistas catalanes, indistintamente como aliados de socialistas o de conservadores, en las mayorías de gobierno de España les ha dado la oportunidad de empujar estas transformaciones. Y la prueba de su éxito ha sido que, tras la reciente victoria electoral de José María Aznar y la mayoría absoluta del Partido Popular, no ha habido una involución en estas transformaciones, no se consideran reversibles, son cambios que ya han quedado introducidos de una forma clara en la estructura del Estado.

Nuevos objetivos catalanistas

El nacionalismo democrático sólo puede ser reivindicativo. Un nacionalismo que no pretenda, por la vía democrática, transformar las cosas y, por tanto, reparar injusticias y desigualdades, se convierte en un puro chovinismo, en una autoexaltación patriótica gratuita. El nacionalismo democrático es el que considera que hay una realidad cultural, identitaria, pero también económica y social, que exige una transformación y que, por tanto, pretende cambiar las coas. Un nacionalismo que quisiese dejarlo todo como está será pura explotación sentimental del patriotismo. El nacionalismo catalán ha sido siempre dos cosas, imprescindiblemente: democrático y reivindicativo. Democrático, porque al otro lado de la trinchera política ha tenido siempre una concepción de España uniformista y totalitaria muy poco compatible con la democracia. El franquismo sería su más clara expresión. Reivindicativo, porque siempre ha considerado que la realidad no era aceptable tal como estaba expresada, sino que hacía falta más poder político, más reconocimiento simbólico, más posibilidades económicas, para garantizar la supervivencia de una identidad nacional, cultural y lingüística amenazada.

Por primera vez en la historia reciente de Catalunya, una parte muy importante del pueblo de Catalunya puede entender que ya no hay nada que reivindicar. Que todo aquello que reivindicaba ya se ha conseguido. Si esto sucede y, sobre todo, si esto sucede en el interior de los propios partidos nacionalistas, estos partidos tendrán que desaparecer como tales. Serán partidos de derecha, de izquierda o de centro, socialistas o demócrata-cristianos, de ámbito catalán si se quiere, de sensibilidad catalana, pero no nacionalistas. El nacionalismo es por naturaleza reivindicativo. Si la sociedad y los partidos catalanes creen que ya se ha llegado a la meta, que los objetivos ya han sido alcanzados, entramos en un horizonte post-nacionalista. Hasta ahora, para entender la vida política catalana hacía falta un mapa bidimensional, con dos ejes perpendiculares: el eje derecha-izquierda y el eje catalanismo-españolismo. Si este segundo eje desaparece, entraremos en un horizonte postnacionalista en el que las fuerzas políticas se situarán solamente un eje derecha-izquierda y competirán en todo caso por su capacidad de gestión.

Pero una parte importante -mayoritaria o no- del nacionalismo catalán no cree que los objetivos fundacionales del catalanismo se hayan conseguido. Incluso una parte cree que estos objetivos no se van a conseguir nunca en el ámbito del Estado español, que el Estado español no puede aceptar los niveles de refundación y de pluralismo interior que exigiría el pleno cumplimiento del programa catalanista. Esta amplia facción del catalanismo se resiste a entrar en el horizonte postnacionalista, porque en su concepción de lo que se trataría no sería de un Estado que acepta su pluralidad lingüística, aunque consagre un estatuto de desigualdad entre las lenguas -una, oficial en todo el Estado; las otras, cooficiales solamente en una parte del territorio-, sino de un Estado que reconozca su pluralidad nacional. Es decir, de un Estado en el que la españolidad sea una adscripción administrativa, una forma de ciudadanía, y sea posible definirse nacionalmente como cosas distintas a español.

Para estos sectores del catalanismo, el objetivo de transformación económica y social del Estado, de regeneración del Estado, ya se habrían cumplido, tal vez. El Estado español ya sería eficiente y moderno, prestigioso incluso. Pero el objetivo de reconocimiento de la pluralidad interna se habría conseguido de una forma muy insuficiente. Otros estados de nuestro entorno tienen niveles mucho más altos de reconocimiento simbólico de su pluralidad. Por ejemplo, el Reino Unido mantiene grados de reconocimiento de las identidades y los símbolos de Escocia o de Gales superiores a las que dibuja el Estado español de las autonomías, que en el ámbito simbólico y sentimental es muy uniformista. Frente al nacionalismo catalán existe un fuerte nacionalismo español, que afecta a la derecha y a la izquierda españolas y que a menudo se convierte en su rasgo ideológico más acusado. El nacionalismo catalán quiere construir un poder político catalán, a partir de la existencia de una nación cultural e histórica catalana. El nacionalismo español quiere construir una nación cultural, histórica y sentimental española a partir de la existencia de un Estado, quiere utilizar los fortísimos mecanismos del Estado para crear una conciencia nacional española generalizada allá donde históricamente no ha existido hasta ahora.

Para este catalanismo todavía nacionalista -es decir, todavía reivindicativo-, Catalunya no ha alcanzado todavía los niveles de poder político, de poder económico y de reconocimiento institucional y simbólico que necesita para sobrevivir como identidad nacional y cultural. El programa catalanista de hace un siglo se ha cumplido en los mínimos que permiten respirar, pero no en los niveles que permiten afrontar el futuro con la tranquilidad -también relativa- con el que lo afrontan otras identidades nacionales y culturales, la danesa, la húngara, la portuguesa, que tienen la estructura política que necesitan. Este nacionalismo catalán continua existiendo. No sabemos si en estos momentos es o no es mayoritario, si la mayoría considera que ya se ha llegado al final del camino, que no hace falta reivindicar nada más. Pero lo que parece obvio es que existe. Y su lema sería, por encima de todo, la plurinacionalidad. No el plurilingüismo y la pluriculturalidad, solamente. Si no la construcción de un Estado en el que pudiesen convivir lealtades y sentimientos nacionales diversos.

¿Qué quieren los catalanistas?

En el debate político español, se ha convertido en casi un tópico preguntar qué quieren realmente los catalanistas. Nunca están contentos. Nunca se dan por satisfechos. Están instalados en la reivindicación permanente. Siempre quieren más. ¿No será que, en definitiva, sólo quedarán satisfechos con la independencia, colgando su bandera de un mástil en las Naciones Unidas? La pregunta no es fácil de responder. Porque toda respuesta es relativa y cada uno habla por sí mismo, no en nombre de los otros. Personalmente, yo creo que la respuesta ya se dio hace cien años. El catalanismo era un proyecto, en el poema de Maragall que comentábamos antes, de regeneración del Estado y de refundación nacional del Estado. Si este proyecto se acepta, perfecto. Y para una parte del catalanismo, este proyecto ya ha sido aceptado, ya se ha conseguido. Para otra parte del catalanismo, aún es imprescindible el esfuerzo de política democrática, de convencimiento, de debate, de pedagogía, para que se adopte este proyecto, que se considera más abierto, más democrático, más plural, más respetuoso con la realidad que el que está actualmente en funcionamiento. Maragall, en su poema se dirigía a España. Le decía unas cuántas cosas que le parecían imprescindibles. Sólo al final del poema, en el último verso, ante la posibilidad de que estas peticiones no fuesen escuchadas, daba su respuesta: “Adiós, España”.
Vicenç Villatoro."
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Aquí la "España" de Joan Maragall y la Burguesía Catalana

ODA A ESPAÑA

Escucha, España, la voz de un hijo
que te habla en lengua no castellana;
hablo en la lengua que me ha legado
la tierra áspera;
en esta lengua pocos te hablaron;
en la otra, demasiado.

Demasiado de los saguntinos
y de los que mueren por la patria;
y por tus glorias y tus recuerdos,
recuerdo y gloria de cosas muertas,
triste has vivido.

De distinta manera quiero hablarte.
¿Por qué derramar la sangre inútil?
La sangre es vida, si está en las venas,
vida hoy, vida para los que vengan;
vertida, es muerte.

Demasiado pensaste en tu honor
y escasamente en tu vida:
tus hijos, trágica, diste a la muerte.
Mortales honras te satisfacían;
tus fiestas eran tus funerales,
¡oh triste España!

Yo vi barcos zarpar repletos
de hijos que a la muerte entregabas:
sonriendo iban hacia el azar,
y tú cantabas junto a la mar
como una loca.

¿Dónde tus barcos? ¿Dónde tus hijos?
Pregúntalo al Poniente, a la ola brava:
perdiste todo, a nadie tienes.
¡España, España, vuelve en ti,
rompe el llanto de madre!

Sálvate, sálvate de tantos males;
que el llanto te haga alegre, fecunda y viva;
piensa en la vida que te rodea;
alza la frente,
sonríe ante los siete colores del iris.

¿Dónde estás España, dónde que no te veo?
¿No oyes mi voz atronadora?
¿No comprendes esta lengua que entre peligros te habla?
¿A tus hijos no sabes ya entender?
¡Adiós, España!

Versión de José Batlló

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Y la
España, plural de Miguel Hernández y la Izquierda

VIENTOS DEL PUEBLO ME LLEVAN

Vientos del pueblo me llevan,
vientos del pueblo me arrastran,
me esparcen el corazón
y me aventan la garganta.

Los bueyes doblan la frente,
impotentemente mansa,
delante de los castigos:
los leones la levantan
y al mismo tiempo castigan
con su clamorosa zarpa.

No soy de un pueblo de bueyes,
que soy de un pueblo que embargan
yacimientos de leones,
desfiladeros de águilas
y cordilleras de toros
con el orgullo en el asta.
Nunca medraron los bueyes
en los páramos de España.
¿Quién habló de echar un yugo
sobre el cuello de esta raza?
¿Quién ha puesto al huracán
jamás ni yugos ni trabas,
ni quién al rayo detuvo
prisionero en una jaula?

Asturianos de braveza,
vascos de piedra blindada,
valencianos de alegría
y castellanos de alma,
labrados como la tierra
y airosos como las alas;
andaluces de relámpagos,
nacidos entre guitarras
y forjados en los yunques
torrenciales de las lágrimas;
extremeños de centeno,
gallegos de lluvia y calma,
catalanes de firmeza,
aragoneses de casta,
murcianos de dinamita
frutalmente propagada,
leoneses, navarros, dueños
del hambre, el sudor y el hacha,
reyes de la minería,
señores de la labranza,
hombres que entre las raíces,
como raíces gallardas,
vais de la vida a la muerte,
vais de la nada a la nada:
yugos os quieren poner
gentes de la hierba mala,
yugos que habéis de dejar
rotos sobre sus espaldas.
Crepúsculo de los bueyes
está despuntando el alba.

Los bueyes mueren vestidos
de humildad y olor de cuadra:
las águilas, los leones
y los toros de arrogancia,
y detrás de ellos, el cielo
ni se enturbia ni se acaba.
La agonía de los bueyes
tiene pequeña la cara,
la del animal varón
toda la creación agranda.

Si me muero, que me muera
con la cabeza muy alta.
Muerto y veinte veces muerto,
la boca contra la grama,
tendré apretados los dientes
y decidida la barba.

Cantando espero a la muerte,
que hay ruiseñores que cantan
encima de los fusiles
y en medio de las batallas.

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Dos maneras distintas, de ver el "conceto". De la derecha centralista, no conozco ninguno. Bueno, alguno sí. Mejor no lo pongo. Qué mejor que la cope y Federico. En una consulta, referendum, etc, sobre la utodeterminación de Catalunya, yo votaré, , sin dudarlo. Lo que no se, es hasta cuando mi apellido, me delatará como Català de "segunda". Solo hay que ver, lo radicales que son, todos. Los unos, y los otros. Sobre la Inmigración, Integración y la Tolerancia, ya me signifiqué en su día en este Blog. Y las dos últimias, no salieron bien paradas.

Napoleón Bonaparte (apodado en su tiempo por: “El petit Cabró”).

viernes, 3 de agosto de 2007

Una de banderas

Me parece sorprendente la actitud del Sr. Ferrando el día de la anada al ofici. Ponerse el brazalete de la bandera española emulando los viejos tiempos, que seguramente nota a faltar ya que debe pensar que cualquier tiempo pasado fue mejor, mejor aun, si este tiempo pasado es tramo comprendido entre el 39 al 79.

Es totalmente inaceptable la actitud mostrada ya que la situación en la que podría haber acabado la gracia del susodicho, seguramente es lo que estaba buscando, que no encontró por cierto, era un enfrentamiento para después salir explicando lo intolerantes que son los que imaginariamente le hubiesen increpado ya que considero es una afrenta sin precedentes. Lo bueno es que todavía cree en los trapos de colores además de ser un impresentable, que también.

Bien haría el Sr. Pauli Mojedano en cortar de raíz, no la actitud de ese día, que también, como acertadamente hizo, sino las posibles salidas de tono de su segundo de a bordo.

Conozco personalmente a Mojedano y se cual es su pensamiento político sobre cuestiones como la que nos ocupa, ahora bien con la actitud de su “compañero”, para que quiero enemigos con estos amigos, bien haría en poner en solfa a este personaje si quiere dar una imagen de modernidad y asaltar la alcaldía en el 2011, ya lo tiene bastante difícil para que le ayude su segundo con actitudes como la de la banderita.

Os dejo una opinión encontrada en la red que refleja bastante bien lo que pienso sobre esta cuestión.


Banderas,
(Virginia Woolf)

No creo en las banderas.
Aún a riesgo de que me llamen apátrida.
Como si eso fuese un insulto...
Una apátrida no es una mujer sin patria. Como muchas mujeres, como yo misma, una apátrida es una nómada. Y la patria de los nómadas es el mundo, el camino bajo los pies, las estrellas arriba, el alma barca, las alas para volar.
Mi patria está en todas partes.
No en ninguna. Como no tengo patria, las tengo todas.
El lugar donde nací es mi patria. El lugar donde vivo ahora. En este momento, mi patria es la casa blanca, la casa de la veleta, al lado del bosque. Mi única bandera, ese gallo de hierro que gira al compás que le marca el viento.
También los lugares por los que he caminado, las tierras lejanas que dejaron su polvo en mis zapatos. Allí donde se ha quedado algo mío, rincones del mundo que viven en mi. Irlanda, Corfú, Estambul, Varanasi, Brocèliande,...
Tal vez, también, esos lugares en los que alguna vez estaré. Patrias futuras, mundos lejanos que ahora solo son sueños, imágenes en revistas, palabras sin fondo. La Isla de la Gran Tortuga, la otra America. África, de norte a sur, de este a oeste, el origen de la vida. Nueva Orleans y el Mississipi. Lejanas islas en mares turquesa.
Incluso aquel barco azul en medio del mar...
Y también este país, por supuesto. España. Porque es donde nací. Y Cataluña, que es el rincón que siento más mío. No lo voy a negar. Solo que ahora algunos han conseguido que nos avergoncemos de ser lo que somos. Apropiándose de todo un país, de toda una tierra, convirtiéndola en su feudo privado. Apropiándose de los símbolos de todos. Usándolos en su propio interés. Ahora, su país, su himno, su bandera.
Pobre España...
Pobre Al-Andalus, pobre Sefarad...
Aún así, no creo en las banderas.
Solo son pedazos de tela, colores chillones que decoran las calles de mi viejo barrio por San Juan.
Y sin embargo, cuantos muertos en su nombre.
Cuantos despropósitos.
Inútiles trapos que solo sirven para cubrir a los muertos, trapos de colores para herir, trapos de colores para morir, trapos de colores para separar.
Quizás aún crea en alguna bandera, pensándolo bien. La bandera blanca. No la de la rendición, la bandera de la paz. Tal vez, también, en la bandera libertaria, la rojinegra de mi abuelo, aunque solo sea por cuanto luchó por ella toda su vida.
Pero no. Tampoco. A lo mejor, si existiese, la mía sería la bandera de los nómadas. La de la libertad.
Una bandera para los apátridas, para los que nos conformamos con vivir en el mundo, para los que no queremos fronteras, ni himnos (que poco me gustan los himnos, ritmos belicosos, marchas militares, música de guerra).
Para los que no tenemos bandera.
Me gustaría saber cual es la bandera de los sin bandera...

miércoles, 1 de agosto de 2007

Masturbaciones Heráldicas

Esta noticia ha sido publicada por el periodista Joan Salicru en su Blog (vaya, que bien informado está siempre de todo) y me parece bastante grave lo que publica. Pero de momento conozcamos los hechos tal cual los describe el periodista:

"Entre els regidors, en aquest cas un del Partit Popular, no va fer cap gràcia que algú volgués despenjar la bandera espanyola de l'Ajuntament. I va preparar la seva particular protesta: lluir un braçalet amb la bandera espanyola durant l'Anada a l'Ofici. La pensada va ser de Juan Carlos Ferrando, que va arribar lluïnt l'ensenya el dia 27 a l'Ajuntament. El seu cap de files, Paulí Mojedano, se'n va adonar de seguida i després de parlar-hi uns moments, va aconseguir que se'l tragués... Déu n'hi do. De tot hi ha a la vinya del senyor, i en els actes de Santes."

Cuando me enteré que Ferrando estaba en las listas (y como número dos ni mas ni menos) no me sorprendió, ya que quienes los conocemos de estos avatares políticos, somos conocedores de su impulsividad ante algunos acontecimientos.

Personalmente no lo conozco, pero me han llegado referencias sobre el desde hace tiempo y las mismas, son tanto positivas como negativas. En estos casos, cuando salta al ruedo político un nuevo "artista" el tiempo y sus hechos, dejarán a todos "retratados" pero siguiendo con la noticia, me parece grave la situación que ferrando intentó realizar (sino, por que su jefe de filas tuvo que hacerle cambiar de parecer) y es que, ante la posible retirada por las Santes de la bandera española, el Sr.Ferrando se presentó en un acto oficial de les Santes con un brazalete con la bandera española, como protesta
y de esta forma, provocar al respetable aunque el niegue que su intención era provocar. A lo mejor es que en el fondo, pasa de estas masturbaciones heráldicas y por eso, no provocaba a nadie con esta actitud.

La intervención del número uno del PP, Paulí Mojedano creo que habla por si sola, pero si me permito decirle desde aquí al amigo Ferrando, que estas guerras de las banderas me parecen (yo soy y me siento catalán) una estupidez, ya que al final con este acto suyo, parece que intenta demostrar (como ha pasado durante siglos), quien la tiene mas grande (la bandera, lo otro y los cojones) y, por eso querido ferrando, de momento la "bandera" los catalanes al menos: la tenemos mas grande. De lo otro ya hablaremos.

Así que a ver con que nos sales la próxima vez. Ya me dijeron quienes te conocen, que nos íbamos a reír un rato contigo en el ayuntamiento por que no dejas de ser una persona muy "curiosa" y, a la primera oportunidad "casi" o sí, te luces. Lo dicho, no se cual era tu intención, pero creo que te has pasado tres pueblos ya que no entraré en si es correcto retirar la bandera española, etc. Recuerda que tu propio jefe te tuvo que convencer para que rectificaras tu actitud.


Ya ves como los catalanes la tenemos mas grande...

Napoleón Bonaparte (apodado en su tiempo por: “El petit Cabró”).