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lunes, 15 de marzo de 2010

Soma


Una nevada previsible y de intensidad menor ha dejado sin luz a toda una provincia, mientras se multiplicaban unos fallos administrativos que –de las cárceles a los incendios- vienen de lejos. ¿Qué pasa con aquella Cataluña que fue ejemplar para toda España?“

"Que salgan de sí, que intenten imponer a los demás pueblos españoles su ideal de vida, que se esfuercen por ejercer una hegemonía espiritual sobre el resto de España”

Quien esto pide a los catalanes es nada menos que Miguel de Unamuno, en 1911, en el amplio tramo de una Restauración que vio nacer un catalanismo integrador, con vocación de eje de regeneración y cabeza de progreso para las regiones españolas, en definitiva, “Catalunya i la Espanya gran”.

- Sin duda, esa suma en positivo de Cataluña al conjunto de España, no dejó de ser vista en las distintas regiones españolas, muchas de ellas crónicamente atrasadas, como algo digno de admiración: era, en la realidad tanto como en el mito, la Cataluña burguesa, “industriosa”, modelo de eficiencia, espíritu comercial, laboriosidad y progreso tanto en artes como en una vida ciudadana más conforme al estándar europeo.

- Era una Cataluña en buena parte regeneracionista y regeneradora, la misma que todavía sorprendió al mundo –y a toda España- en 1992, perpetuando así cierto papel de tutela responsable para la modernización del conjunto del país, en una tradición de colaboración con hitos muy visibles, del reinado de Carlos II al de Carlos III, de la Restauración a Milá i Fontanals, Cambó, Tarradellas o Vicens Vives.

- De pronto, sin embargo, Cataluña parece en fase menguante en lo tocante a su tradicional eficacia, también en lo político: presos que huyen de las cárceles, el escándalo de ineficiencia administrativa a propósito de los bomberos muertos en Horta (auténtico escándalo y toma de conciencia en Cataluña), la tardanza y falta de coordinación para atender estas últimas nevadas, en principio fáciles de prever y de paliar, y con no pocos episodios chuscos en la aludida falta de coordinación, al margen del pitorreo general de que una ciudad como Barcelona impulse su candidatura a las Olimpiadas de invierno y termine colapsada por la nieve.

Especialmente criticados han sido Joan Saura, consejero de Interior famoso por una heterodoxia ideológica que no lo hacía idóneo para dicho cargo, y su secretario general, Joan Boada. El propio consejero Ernest Maragall definía el Gobierno catalán como “un artefacto inestable”. Sobre todo, es una administración cara pero tendente a escurrir el bulto: si Gerona no tiene luz, es porque la Generalitat no quiso asumir el coste político de la instalación de nuevas líneas.

- Al tiempo, mientras tales cosas ocurren en Cataluña, no pocos se preguntan si no habrá una enorme lejanía entre la ciudadanía y la clase política, con la insistencia en debates directa o tangencialmente identitarios, de las corridas de toros al Estatuto. Desde CiU, según ha sabido este confidencial de fuentes oficiales, se estima “un gran cansancio de la fórmula del Tripartito, la percepción de que es algo amortizado y perteneciente al pasado”.

Es lo que también se observa en las encuestas. Al tiempo, también señalan desde CiU que la ciudadanía percibe que “la Generalitat no está en ninguna parte”. Un síntoma de desaliento es su constatación de que la percepción negativa de la situación política aún dista de ser una ilusión por el cambio. Los mensajes preelectorales de la oposición –CiU, PP, Ciutadans- pasan precisamente por una vuelta a la política más real y tangible, con programas de corte más economicista que ideológico.

- Y es que en el electorado catalán, como señala Valentí Puig, “hay un hastío y una pérdida de autoestima cívica que se traducen masivamente al lenguaje mudo del abstencionismo”, abstencionismo, por cierto, siempre creciente, y muy notable, por ejemplo, en el referendo estatutario. Jordi Pujol también insiste en que “Cataluña no funciona (…) ha tenido una pérdida de prestigio y de autoestima, y ha retrocedido, perdiendo posiciones dentro y fuera de España”.

- Añádanse dos nuevos factores de turbulencia: la percepción de la clase política catalana como un ‘establishment’ transversalmente corrupto, y el surgimiento de un ‘pepito grillo’ sobre la inmigración, Josep Anglada, muy fuerte en zonas tan esenciales en Cataluña como la plana de Vic.

- Como fondo de esta marea política está un desgaste del catalanismo como capital de prestigio político y simbólico. Al margen de que definir la “cuestión catalana” “es cada vez más ímprobo, si consideramos el alto grado de autonomía de Cataluña, sus competencias educativas -por ejemplo- y el ámbito de su política lingüística”, el hecho es que el catalanismo como suma y con vocación de liderazgo, se ha degradado en la práctica, convertido en herramienta útil para la reivindicación, la autocompasión, la política ultraideologizada o, como se ha visto en los aludidos episodios del tripartito de Montilla, en una cobertura de la simple ineficacia.

... ... ...

No lo se, me llamó la atención este artículo en el confidencial digital. Ni si quiera se si trata de ser tendencioso con Catalunya o es objetivo. Tengo sensaciones. Desafección con la clase que nos gobierna, no lo se. Con todos, no lo se. Antes estaba orgulloso de vivir en Catalunya y ser Català. Ahora me siento inmerso en un país mediocre, lleno de mediocres, incluso hasta en la éstética mas absoluta.

Me relaciono a menudo con gente de fuera de Catalunya, y hablaba con orgullo de ella. En los ojos de mis interlocutores se delataba la sana envídia,y la admiración, ocultas las dos, a Catalunya. Todo ha cambiado, ahora solo veo indiferencia, reproches y desdén. No lo se, son sensaciones y a lo mejor cuando mis sensaciones no eran tan negativas como las actuales, la razón era un márketing acojonante, y todo era mentira, no lo se.

Son solo sensaciones. No tengo datos, ni información que me convenza ni de lo uno ni de lo otro, son solo sensaciones subjetivas en todo caso. Las mismas que cuando encontré este artículo en la red, y me recordó esas sensaciones otra vez.

Igual solo las tengo yo, y los que nos ven desde fuera. A lo mejor nos deben suministrar y administrar todos los políticos, algo de Soma. Son sensaciones, solo eso, o no... no lo se, cuando me haga efecto la Soma, miraré a ver que ha cambiado en Catalunya...



El soma es una droga que aparece en la novela Un mundo feliz (Brave New World) (1931) de Aldous Huxley, en la que los personajes la consumen y con la que curan sus penas, ya que en la novela el soma es una droga que todo el mundo toma cuando se encuentra deprimido.

Origen

Esta droga se basa en la droga soma, que utilizaban los bráhmanas en la época védica en la India. Más tarde se perdió el conocimiento acerca de esta planta, y actualmente no se sabe exactamente a cuál planta se refiere.

Detalles

En la novela se dice que un gramo de soma cura diez sentimientos melancólicos y que tiene todas las ventajas del cristianismo y del alcohol, sin ninguno de sus efectos secundarios.

En la obra se puede leer: «Si por desgracia se abriera alguna rendija de tiempo en la sólida sustancia de sus distracciones, siempre queda el soma: medio gramo para una de asueto, un gramo para fin de semana, dos gramos para viaje al bello Oriente, tres para una oscura eternidad en la Luna».

La droga parece poder ser destilada en casi cualquier alimento, así pues los personajes consumen helados de soma, agua con soma, solución de cafeína (café) con soma…

En la obra literaria la gente toma a menudo vacaciones de soma para encontrarse mejor anímicamente. A su vez, el Estado se encarga del reparto de esta sustancia a fin de controlar las emociones sentidas por los miembros de la comunidad con el fin de mantenerlos contentos, factor necesario para no poner en peligro la estabilidad de la tecnópolis (nombre de la ciudad de la novela).

En 1960, Aldous Huxley publicó Nueva visita a un mundo feliz. Dijo entonces que muchas de sus imaginadas truculencias de Un mundo feliz (1931) se convertían en penosas realidades con una rapidez que no había podido soñar

Napoleón Bonaparte (apodado en su tiempo por: “El petit Cabró”)

viernes, 14 de noviembre de 2008

"periodo de dificultades objetivas".



Como suena, de esta de otras muchas formas, han ido estos del Gobierno, mareando la perdiz, y con muchos más, que los hay, eufemismos destinados, uno, a negar la crisis, y otros timar a los votantes en las pasadas elecciones, que también. De las variadas que existen, definiciones de crisis, a mi es la que más me gustó, de todas las que he oído.


"periodo de dificultades objetivas"

Desde caraduras a sinverguenzas, se me ocurre llamarlos, y todo, con el único objetivo de conseguir votos, metiendo miedo a la gente y ocultando la realidad.

Hoy o el sábado, no lo se, se celebra la famosa cumbre de los veinte. Donde estarán, los que van a decidir que camino debemos tomar, economicamente hablando. Ante la situación actual, resulta que a nosotros, los de este país, queramos o no, estamos dentro, resulta que no hemos sido invitados. No cuentan con nosotros, de hecho, yo creo que nuestra economía debe estar allí. El tema es que, se argumenta por lo que montan el sarao, que ya estamos representados, allí.

A ver, yo no quiero un presidente mamporrero como Aznar, con el tito Bush. Otra cosa, es que se ve que zp, no es muy "amigo" del tito rico, y este, se la tiene jurada. Aunque este, la asistencia a esta cumbre, es un falso debate. Ya que después de la romería de nuestro presidente buscando aliados, que ojo, nos han cedido una silla, o sillón, en la cumbre, que al final resulta, estaremos, en la cumbre. Aunque como suele suceder cuando no te invitan a saraos, que te cuelan en la fiesta, y lo hacen por la puerta de servico, o de la cocina, o metido debajo del carro de los helados, escondido, o incluso, disfrazado si hace falta de camarero, que esto último debe ser, lo más probable.

Así que según los del gobierno se creen, a lo que digamos allí en la cumbre, nos van a hacer mucho caso y tener en consideración, las propuestas, etc. Cuando lo cierto, es que más de uno y de dos, y estando en la cumbre, de prestado, lo que se diga o diga, o digamos, se lo van a tomar, a chufla. Es lo que hay.

No tenemos nada que pintar en ningún sitio. Y si, que si la octava economía, que si no se que, somos la once, etc. Ya lo hemos visto. Así que no se asombre zp, si alguno de los presentes, lo considera que es, un camarero y está alllí, sirviendo cafés.

Lo más asomboso, es no ya todo este circo y ridículo mundial de ir mendigando una silla o un taburete o mire Ud. que me conformo con estar allí, aunque sea de pie todo el rato, etc. Así que zp, ha hecho todo lo posible por que alguien le de un pase de backstage, y no que lo veamos llorando en las esquinas, que no lo quieren, ni ver y menos, escuchar.

Y rizando el rizo, nuestro sistema banacario modelo mundial, precisa de una millonaria inyección de euros, a cargo de los ciudadanos. Un verguenza, que además, no se vaya a saber, a quienes va destinado. Si el BBVA, cojerá dinero o no. Así con todos. Un montante de dinero, que hace temblar el PIB, de este país, y eso, que somos un modelo a seguir.

Expolio, atraco a mano armada, robo, lo que ustedes quieran. Esto es lo que han hecho. Y las medidas tomadas tarde, son una serie de parches que no solucionan nada. En esto estamos, con un gobierno, que en busca de los votos, maneja la sitación ocultándola a los ciudadanos, llamando antipatriotas a quienes osaban hablar de crisis, etc. Y a mi, que ya aquí hablamos de de crisis, cuando no existía para algunos.

Haciendo el ridículo, para que lo inviten a la fiesta suplicando un sitio y que además, lo que él, diga, no servira ni será tomado en consideración, está muy clarito. Lo que necesita zp, es la foto. Que demuestra que ha estado allí, sino, el ridículo, era ya clamoroso que no va allí, a solucionarnos nada. Una foto, ya la tiene. Esa era la pretensión. Verdernos que cuentan con él, en este tema y ante la magna circunstancia mundial. Y no tener que verla, la cumbre, por la TV o que se la cuente, el amigo francés y quedar como un gilipuertas, dentro de la escena mundial. El resto, secundario.

Es más, que será lo que nuestro gobierno, que hace excasos meses, negaba la crisis, que será lo que van a proponer allí, donde algunos aseguran, muchas cosas van a cambiar, aunque yo no me lo creo. Que será, esa ponencia, que dará lecciones y análisis sobre la situación.

Muy sencillo, como se equivoquen de fólios, se llevan otros en el maletín, confusión de discursos se entiende, igual suelta esto que sigue y en cinco minutos, los convence a los veinte y todos a casa. Tema solucionado y ojo, mirad también esto, qué risa: "Te daré todo lo que me pidas":






Lo de mentir, es marca de la casa, se ve:







Napoleón Bonaparte (apodado en su tiempo por: “El petit Cabró”).

jueves, 11 de septiembre de 2008

La Diada


amb el

11
de Setembre


jueves, 3 de julio de 2008

ODA A ESPAÑA

A raiz de lo que está cayendo y me temo, caerá en el pleno de hoy en donde la cup, demanda la retirada de la bandera de España, hoy he decidido al menos, dejar algunas referencias no de mi proiedad, que creo, pueden a unos pocos quizás, aclarar algunas cuestiones. Y más teniendo en cuenta, que se ve que hay grupos de unos y de los otros, que van a asistir al pleno. Unos, que se retire la bandera y los otros, a que se quede. No se, aquí con el triunfo de la Eruocopa se haya montado una buena. Lo que está claro es que cuando gana el Barça, se monta igual. Es decir, son los "mismos" energúmenos descerebrados eso sí, con ideas, ideales distintos, mejor dicho, sin casi ninguno.

Los justitos, para pasar el día, y saber volver a casa solos. por la noche. Además incluso cuando el Madrid gana, no ya aquí, en Catalunya me refiero, la que se monta en Madrid, por los de siempre, es lo mismo. Y en casi todas las ciudades, etc.

Ya ganen unos, o los otros. Los de derechas y los de izquierdas. Incluso con esta Eurocopa, en Madrid, se ha montado una buena. Y no se que reclamaban allí, al contrario que los de aquí. En fin. Que está más que claro, que mezclar alcohol, drogas, etc., no es bueno y que además, ojo, que se que la policía debe estar, es que a estos, es ver un policía preparado para evitar disturbios, y es tener que tirarles piedras, etc. Unos que provocan y otros los provocados. Lo que no sabemos es el orden ya que a veces, no es siempre como nos lo cuentan.

Evidentemente es, que, ya bajaban hacia el ayuntamiento, rompiendo cosas. Eso cuentan los periodistas. Yo no lo se. Como que eran mil en la plaza Italia, y resulta que la policía habla de siete mil y ya sabemos como cuenta la policía, mande el que mande. En fin. O como algunos periodistas, no cuentan nada, o te cuentan el argumento de una película que está de estreno y te da la clave del suspense, y te jode la película, que ya hay que ser cortito o cortita. Lo dicho, que unos dicen que no rompieron nada hasta que la poli los "provocó", y otros, que lo contrario. Yo viendo algunos elementos de los que bajaron, me creo más lo segundo. Aunque se cuenta, que la policía, cuando arremetió, lo hizo de forma indiscriminada, y recibieron incluso, algunos de los que pasaban por allí, simplemente y sin ninguna relación con los "festivaleros".

Lo que no me ha gustado y siempre sucede es, que se generaliza. Como ha ocurrido en el foro de capgros. Todos los catalanes unos... y todos los demás unos... Y allí siguen los insultos. Hay de todo. Y capgros me elimina mis comnetarios sobre ICV. Siempre. Y solo les digo con datos, etc. Lo que hacen mal. Aunque ya sabemos que allí, se puede llamar hijo puta o casas peores, a catalanes, andaluces, moros, etc. Y no, que Morales de ICV, no hace lo que tiene que hacer. Lo borran, el comentario. Todo lo que sea, crear crispación y dejar que aquello sea un encuentro de odio, eso sí. Se ve que suben las visitas. En fin.

Yo la verdad, no soy "muy" nacionalista, ya que observando a través de un telescopio, me "curé" de como afirmaba Einstein, de que el nacionalismo es una enfermedad infantil y concretamente, el sarampión de la humanidad.

Lo que sí soy es justo, al menos eso intento. Y la verdad, si creo que algo es blanco, lo digo, o negro, etc. Que puedo ser subjetivo, sin duda, pero como mi religión es la Ciencia y mi amante, la lógica. Así funciono. O me voy arrastrando, que es lo mismo, en la inmensidad de ideas y entre sus contenedores, es decir, las personas. Léi una vez que el Nacionalismo y la Ciencia, son imcompatibles, como afirmaba, Albert Einstein. Lo que está claro es que los nacionalismos existen y la cuestión es, si son legítimos o no y dar una solución o siendo más precisos, darles lo legítimo.

Cuando se habla de autodeterminación, según varias definiciones, significa una capacidad para determinarse a sí mismo, eligiendo libremente lo que se quiere ser y hacer. En el sentido político, es el derecho de autodeterminación que tienen los pueblos y un derecho reconocido de forma expresa, en la Carta de las Naciones Unidas o en los Pactos Internacionales de Derechos Humanos. Así que, cada nación, tiene de forma indiscutible, el derecho a elegir libremente y sin coacciones, que impidan el ejercicio de este derecho.

"La libre determinación está estrechamente ligada al término "pueblos", pero éste es problemático y no ofrece un único significado: por el contrario, tanto la doctrina como los Estados u otros agentes internacionales han tratado de hacer valer sus respectivas concepciones.[4] A partir de 1960, la definición de los pueblos coloniales como sujetos de la libre determinación supuso un impulso esencial para la descolonización y colaboró en una auténtica universalización de la sociedad internacional. Una concepción mayoritariamente occidental considera también pueblo al conjunto de habitantes de un Estado unitariamente considerado, mientras que diversas minorías nacionales o pueblos indígenas dentro de Estados se han autodefinido como pueblos. Sus reivindicaciones ponen de manifiesto la tensión y los conflictos que existen entre el derecho de libre determinación de los pueblos y la integridad territorial de los Estados."- Wikipedia.

Así que de pueblos va la ingógnita a resolver o determinar. Otra cosa distinta es, si las condiciones legítimas que debe poseer el derecho de autodeterminación y que impidan el ejercicio de este derecho reconocido como tal en cada caso concreto, se cumplen. Así que solo se debe determinr este aspecto. Ni más, ni menos. Después de este paso, el resto, es accesorio, e incluso artificial, etc.

Diferente es un nacionalismo anticolonialista o un movimiento de liberación nacional. En este caso el derecho de la autodeterminación, está reconocido internacionalmente. y no hay dudas. Sin embargo, los nacionalismos secesionistas, que pretenden separarse de un Estado único, y que han permanecido en este, durante un tiempo y en estos casos se deben justificar razones históricas, culturales y políticas que exigen, la secesión y por lo tanto, si el derecho a la autodeterminación de estoss nacionalismos, son legítimos, que no legales, que es otra "historia".

Solo recordar, quienes se autodenominan, movimento de liberación nacional. Los que no, son el segundo caso, así que todo radica, en el primero de los casos, en determinar sin una nación ha sido o no, en el pasado, invadida, etc. En los dos casos, si hay razones, la legitimidad es obvia. Si es así, a cumplir con el Derecho internacional público. Claro que entonces nos encontramos con un problema y es, hasta cuando "miramos" hacia el pasado histórico. De hecho, otros pueblos ya nos reclaman estas tierras. O a lo mejor un día, los descendientes de los romanos, etc. En fin, que doctores tiene la historia y ya veremos, la legitimidad de Catalunya. Yo creo que toda.

Hace mucho creo en dos mil dos, encontré este texto el la red y lo guardé. Me gustó mucho. No es que esté de acuerdo a cien por cien, pero sí me encantó y me aclaró algunas cosas creo, importantes.

"Cuando hace poco más de cien años España perdió la guerra con los Estados Unidos, la guerra de Cuba en el lenguaje popular, la cuestión catalana se convirtió en el tema más importante de la política española. Durante un siglo, guerra civil incluida, la historia de España no se entiende sin tener presente el llamado problema catalán. Ciertamente, el problema catalán no lo explica todo. Pero las dos largas dictaduras de este siglo y los pronunciamientos militares que han llevado a ellas -en un caso, prolongado por tres años de guerra- han sido al menos parcialmente reacciones ante la cuestión catalana. También la expresión de otros problemas sociales, ideológicos e incluso religiosos. Pero en una parte importante intentos de imponer la unidad nacional de España cuando algunos sectores la han considerado amenazada.

En un cierto sentido, el nacionalismo catalán es un hijo directo de la guerra de Cuba, de la derrota militar española ante los Estados Unidos. Para entenderlo hacen falta un par de precisiones. La primera, sobre el origen histórico del nacionalismo catalán. Catalunya mantiene una estructura política propia en el conjunto peninsular hasta comienzos del siglo XVIII. Son, por tanto, setecientos años de vida política independiente, en el marco en todo caso de una monarquía prácticamente confederal. Este pósito histórico se reaviva en el siglo XIX con la revolución romántica y fermenta en un catalanismo literario y cultural, conocido como “Renaixença”. Pero este sentimiento catalanista no tiene prácticamente una expresión política importante hasta inmediatamente después de la guerra de Cuba. Anteriormente, estamos ante un movimiento elitista, poético. Es la derrota en la guerra de Cuba lo que le convierte en un movimiento popular que atraviesa el conjunto de la sociedad catalana de arriba abajo, en todas sus clases sociales y en aleación con prácticamente todos los movimientos ideológicos del siglo. Hay derecha, izquierda y extrema izquierda catalanista.

¿Por qué precisamente la guerra de Cuba populariza políticamente el sentimiento catalanista? Porque la derrota española en la guerra es algo más que una derrota militar: es un puro desastre político, de un impacto moral tremendo sobre el conjunto de la sociedad española. En el año 1898, cuando empieza la guerra, la prensa española presenta un conflicto entre la brava nación de héroes que es España, un león dormido, y el imperio del dinero de una nación de mercaderes que son los Estados Unidos. La prensa está convencida que la guerra será un paseo militar para el viejo imperio español y los soldados son despedidos en los puertos con himnos de victoria. La guerra es militarmente una catástrofe. Mal armados, mal preparados, tecnológicamente inferiores, los españoles son barridos en las batallas navales. La vuelta al puerto de los soldados que habían sido despedidos con himnos de alborozo es una absoluta depresión. España pierde el pulso. No es el ejército, tan sólo, lo que ha sido derrotado. Es la autoestima, un Estado que no sirve para nada, que ha engañado al pueblo, que es ineficiente y anticuado. La derrota del 98 crea un sentimiento de vacío y de desesperación general en España. Tiene un gran impacto literario, pero políticamente es una invitación a la desesperación.

En Catalunya, el catalanismo, el nacionalismo catalán, viene a llenar una parte de este vacío. En parte porque antes de la guerra y durante la guerra fue una voz crítica que nadie escuchaba. En parte porque respondía a lo que podríamos llamar un grado de desarrollo económico desigual: Catalunya representaba la punta de lanza de la industrialización en la península y los valores de la sociedad catalana -el trabajo, el comercio, la riqueza- se parecen más a los de la sociedad norteamericana que a los valores que se autoproclama la sociedad española; el honor, la valentía, la austeridad. Y en parte también porque la ineficiencia del Estado, su fracaso organizativo y político en el conflicto militar, generaron una demanda de regeneración, que el catalanismo hizo suya.

Este sería, por tanto, el paisaje del nacimiento del catalanismo político, del nacionalismo catalán, como opción popular y de gobierno. De hecho, durante un siglo, cada vez que los catalanes han podido escoger libremente su gobierno, han vencido electoralmente fuerzas políticas explícitamente nacionalistas. Tenemos una Catalunya mucho más industrializada que el conjunto del Estado, con unos valores y un esquema social propio de los países industriales y por tanto también distinto, con una lengua propia, con una historia distinta y con conciencia política de su diferencia. A partir de todo esto, el catalanismo lanza un proyecto político que, en origen no es solamente para la Catalunya estricta, sino que quiere transformar España.

Un manifiesto catalanista

El año 1898, inmediatamente después de la guerra, uno de los grandes poetas catalanes, Joan Maragall, escribió una “Oda a Espanya” que se ha convertido por muy diversas razones en uno de los poemas más citados de la literatura catalana. Un poema que comienza con una declaración explícita de españolidad: “Escucha España la voz de un hijo que te habla en lengua no castellana. Te hablo en la lengua que me ha dado mi tierra áspera. En esta lengua te han hablado muy pocos. En la otra, demasiado”. (Traducido del catalán). Pero un poema que acaba con una frase contundente, más contundente tal vez que su propia intención: “Adiós, España”. Este poema es todo un símbolo y todo un manifiesto. Es un programa político poetizado. Es el programa político con el que nace el nacionalismo catalán y con el que atraviesa todo un siglo, hasta nuestros días.

¿Qué es lo que propone a España, Maragall, en su poema? En el lenguaje actual, diríamos que dos cosas. La primera, cuando le dice que le va a hablar en su propia lengua, simplemente que le entienda en esta lengua. En una España uniformizada, en la que oficialmente sólo ha existido una lengua española, en la que -en expresión del siglo XVII, de Olivares- se ha querido reducirlo todo a los usos y costumbres y leyes de Castilla, pedir a España que entienda a alguien que le habla en catalán es pedir una España fundamentalmente distinta, refundada, convertida en un Estado capaz de acoger todas las culturas. Un Estado a la suiza, plural, abierto. Maragall le pide a España que reconozca la lengua y la cultura catalanas, es decir, que reconozca su propia pluralidad y sus propia diferencias internas. Que no imponga a todos una lengua única y una cultura castellana.

Pero Maragall hace en paralelo otra petición: “Pensabas demasiado en tu honor y demasiado poco en tu vida” o “Dentro de las venas, la sangre es vida, vida para los de ahora y para los que vengan; derramada, está muerta”. En otras palabras, un cambio de valores. Dejar atrás los valores preindustriales, predemocráticos, preburgueses, del honor y el valor y adoptar los valores de la Europa contemporánea, de la Europa mercantil e industrial, la vida, el trabajo, la transformación del mundo por las propias manos, la creación de riqueza. Maragall está pidiendo, con palabra poética, que España deje de ser diferente, que se convierta en un país europeo como los otros, que se modernice y se regenere, que deje de vivir de glorias pasadas y se adapte al presente.

Este ha sido durante cien años el proyecto político del catalanismo para España. En primer lugar, refundar España para pasar de un Estado uniformista a un Estado plural, para aceptar el derecho a la existencia normal de la lengua y de la cultura catalanas, como también de la vasca y de la gallega. En segundo lugar, modernizar el Estado para hacerlo eficiente, para que garantice el bienestar de los ciudadanos, para que se adapte al modelo democrático y mercantil que es hegemónico en toda Europa. Y contra este modelo pluralista y regeneracionista se han levantado los generales a lo largo de este siglo. Se levantó Primo y se levantó Franco. Contra este concepto nuevo y distinto de España se alzó la teorización fascista de la Falange y de los vencedores de la guerra civil. Muchas páginas de literatura filofascista sirven para probarlo. Y la reacción de Catalunya ante este rechazo está también en el propio poema de Maragall: si España no escucha esta petición, si España no se transforma bajo este impulso que le viene de Catalunya, el catalanismo responde con un “Adiós, España”. El catalanismo nace como un regeneracionismo de España. Es en la medida en que España lo rechaza, es en la medida en que su proyecto se convierte en imposible, que se radicaliza hacia el independentismo. Cabríamos en una España democrática, industrial y plural, en la que se pueda ser ciudadano del Estado sin dejar de ser culturalmente, lingüísticamente, catalán. No cabríamos en un Estado uniforme en el que lo catalán estuviese reducido a la categoría de una identidad folclórica y que no fuese capaz de dar a sus ciudadanos la libertad y el bienestar que necesitan.

Un siglo después

A lo largo de un siglo, las dos reivindicaciones del catalanismo no han sido atendidas. Lo fueron parcialmente durante la Segunda República, pero éste fue un paréntesis en una vida española marcada por las dictaduras y el totalitarismo. Al margen de la guerra, la república dura sólo cinco años y de ellos dos son el bienio negro, con el autogobierno catalán suspendido. Evidentemente, el franquismo es la negación de este proyecto y de hecho una de las obsesiones del franquismo fue la eliminación del catalanismo. Pero la transición democrática tras la muerte de Franco ha dado una nueva oportunidad a España para llevar a cabo las transformaciones que el catalanismo proponía hace un siglo. Con una ventaja: la transformación económica de los años sesenta crea las condiciones sociales para el arraigo de la democracia y para la regeneración del estado. En la España de la Segunda República, socialmente muy tensa, sin capas medias, sin mesocracia fuera de Catalunya, el enfrentamiento social era muy profundo. La España de los años setenta se ha transformado ya socialmente y económicamente, fenómenos como el turismo -pero también la difusión de la industrialización- han cambiado el espectro social y ha amortiguado las diferencias sociales respecto a Catalunya, aunque ésta siga siendo la zona de mayor dinamismo económico. De los setenta al final de siglo, los sucesivos gobiernos democráticos, tanto socialistas como conservadores, han conseguido una modernización efectiva de España y de su Estado. Lo español ya no es percibido como algo antiguo y obsoleto, sino que tiene un prestigio contemporáneo. En este sentido, la mitad del programa catalanista, del programa de Maragall cuando pedía transformar los valores y la estructura económica del Estado, ya se puede dar por cumplido.

¿Se ha cumplido también con la otra parte del programa del catalanismo, con el reconocimiento de la lengua y la cultura catalana, con la pluralización del Estado? Personalmente, yo creo que muchísimo menos. Pero, en cualquier caso, el contraste entre la uniformización obligatoria del franquismo, su opción por el centralismo en el poder, la persecución física de la lengua catalana, y la situación actual es tan grande que puede muy fácilmente crear una ilusión de normalidad plenamente conseguida. El catalán ha podido salir de las catacumbas, es una lengua usada en todos los ámbitos de la vida pública y privada, y goza de un estatuto de libertad. Asimismo, el modelo del Estado de las autonomías ha descentralizado el poder político y Catalunya tiene en estos momentos un grado de autogobierno muy considerable, dentro del contexto europeo.

Si en el programa del catalanismo de comienzos de siglo se pudiese dibujar una horquilla entre el mínimo y el máximo, podríamos decir que en estos momentos se ha cumplido ya al menos en sus grados mínimos. El catalanismo ha triunfado en sus objetivos mínimos. Ha conseguido transformar el Estado, modernizarlo, hacerlo más eficiente. Y ha conseguido también un grado de reconocimiento lingüístico y cultural notable. Esta transformación la ha impulsado directamente el catalanismo, a través de sus fuerzas políticas mayoritarias, que han tenido actitudes intervencionistas en la política española. Buena parte de estas transformaciones se realizan por presión política de los catalanistas, sea por la vía de su peso político en Catalunya, sea por la vía de su influencia en la política española. La participación de los nacionalistas catalanes, indistintamente como aliados de socialistas o de conservadores, en las mayorías de gobierno de España les ha dado la oportunidad de empujar estas transformaciones. Y la prueba de su éxito ha sido que, tras la reciente victoria electoral de José María Aznar y la mayoría absoluta del Partido Popular, no ha habido una involución en estas transformaciones, no se consideran reversibles, son cambios que ya han quedado introducidos de una forma clara en la estructura del Estado.

Nuevos objetivos catalanistas

El nacionalismo democrático sólo puede ser reivindicativo. Un nacionalismo que no pretenda, por la vía democrática, transformar las cosas y, por tanto, reparar injusticias y desigualdades, se convierte en un puro chovinismo, en una autoexaltación patriótica gratuita. El nacionalismo democrático es el que considera que hay una realidad cultural, identitaria, pero también económica y social, que exige una transformación y que, por tanto, pretende cambiar las coas. Un nacionalismo que quisiese dejarlo todo como está será pura explotación sentimental del patriotismo. El nacionalismo catalán ha sido siempre dos cosas, imprescindiblemente: democrático y reivindicativo. Democrático, porque al otro lado de la trinchera política ha tenido siempre una concepción de España uniformista y totalitaria muy poco compatible con la democracia. El franquismo sería su más clara expresión. Reivindicativo, porque siempre ha considerado que la realidad no era aceptable tal como estaba expresada, sino que hacía falta más poder político, más reconocimiento simbólico, más posibilidades económicas, para garantizar la supervivencia de una identidad nacional, cultural y lingüística amenazada.

Por primera vez en la historia reciente de Catalunya, una parte muy importante del pueblo de Catalunya puede entender que ya no hay nada que reivindicar. Que todo aquello que reivindicaba ya se ha conseguido. Si esto sucede y, sobre todo, si esto sucede en el interior de los propios partidos nacionalistas, estos partidos tendrán que desaparecer como tales. Serán partidos de derecha, de izquierda o de centro, socialistas o demócrata-cristianos, de ámbito catalán si se quiere, de sensibilidad catalana, pero no nacionalistas. El nacionalismo es por naturaleza reivindicativo. Si la sociedad y los partidos catalanes creen que ya se ha llegado a la meta, que los objetivos ya han sido alcanzados, entramos en un horizonte post-nacionalista. Hasta ahora, para entender la vida política catalana hacía falta un mapa bidimensional, con dos ejes perpendiculares: el eje derecha-izquierda y el eje catalanismo-españolismo. Si este segundo eje desaparece, entraremos en un horizonte postnacionalista en el que las fuerzas políticas se situarán solamente un eje derecha-izquierda y competirán en todo caso por su capacidad de gestión.

Pero una parte importante -mayoritaria o no- del nacionalismo catalán no cree que los objetivos fundacionales del catalanismo se hayan conseguido. Incluso una parte cree que estos objetivos no se van a conseguir nunca en el ámbito del Estado español, que el Estado español no puede aceptar los niveles de refundación y de pluralismo interior que exigiría el pleno cumplimiento del programa catalanista. Esta amplia facción del catalanismo se resiste a entrar en el horizonte postnacionalista, porque en su concepción de lo que se trataría no sería de un Estado que acepta su pluralidad lingüística, aunque consagre un estatuto de desigualdad entre las lenguas -una, oficial en todo el Estado; las otras, cooficiales solamente en una parte del territorio-, sino de un Estado que reconozca su pluralidad nacional. Es decir, de un Estado en el que la españolidad sea una adscripción administrativa, una forma de ciudadanía, y sea posible definirse nacionalmente como cosas distintas a español.

Para estos sectores del catalanismo, el objetivo de transformación económica y social del Estado, de regeneración del Estado, ya se habrían cumplido, tal vez. El Estado español ya sería eficiente y moderno, prestigioso incluso. Pero el objetivo de reconocimiento de la pluralidad interna se habría conseguido de una forma muy insuficiente. Otros estados de nuestro entorno tienen niveles mucho más altos de reconocimiento simbólico de su pluralidad. Por ejemplo, el Reino Unido mantiene grados de reconocimiento de las identidades y los símbolos de Escocia o de Gales superiores a las que dibuja el Estado español de las autonomías, que en el ámbito simbólico y sentimental es muy uniformista. Frente al nacionalismo catalán existe un fuerte nacionalismo español, que afecta a la derecha y a la izquierda españolas y que a menudo se convierte en su rasgo ideológico más acusado. El nacionalismo catalán quiere construir un poder político catalán, a partir de la existencia de una nación cultural e histórica catalana. El nacionalismo español quiere construir una nación cultural, histórica y sentimental española a partir de la existencia de un Estado, quiere utilizar los fortísimos mecanismos del Estado para crear una conciencia nacional española generalizada allá donde históricamente no ha existido hasta ahora.

Para este catalanismo todavía nacionalista -es decir, todavía reivindicativo-, Catalunya no ha alcanzado todavía los niveles de poder político, de poder económico y de reconocimiento institucional y simbólico que necesita para sobrevivir como identidad nacional y cultural. El programa catalanista de hace un siglo se ha cumplido en los mínimos que permiten respirar, pero no en los niveles que permiten afrontar el futuro con la tranquilidad -también relativa- con el que lo afrontan otras identidades nacionales y culturales, la danesa, la húngara, la portuguesa, que tienen la estructura política que necesitan. Este nacionalismo catalán continua existiendo. No sabemos si en estos momentos es o no es mayoritario, si la mayoría considera que ya se ha llegado al final del camino, que no hace falta reivindicar nada más. Pero lo que parece obvio es que existe. Y su lema sería, por encima de todo, la plurinacionalidad. No el plurilingüismo y la pluriculturalidad, solamente. Si no la construcción de un Estado en el que pudiesen convivir lealtades y sentimientos nacionales diversos.

¿Qué quieren los catalanistas?

En el debate político español, se ha convertido en casi un tópico preguntar qué quieren realmente los catalanistas. Nunca están contentos. Nunca se dan por satisfechos. Están instalados en la reivindicación permanente. Siempre quieren más. ¿No será que, en definitiva, sólo quedarán satisfechos con la independencia, colgando su bandera de un mástil en las Naciones Unidas? La pregunta no es fácil de responder. Porque toda respuesta es relativa y cada uno habla por sí mismo, no en nombre de los otros. Personalmente, yo creo que la respuesta ya se dio hace cien años. El catalanismo era un proyecto, en el poema de Maragall que comentábamos antes, de regeneración del Estado y de refundación nacional del Estado. Si este proyecto se acepta, perfecto. Y para una parte del catalanismo, este proyecto ya ha sido aceptado, ya se ha conseguido. Para otra parte del catalanismo, aún es imprescindible el esfuerzo de política democrática, de convencimiento, de debate, de pedagogía, para que se adopte este proyecto, que se considera más abierto, más democrático, más plural, más respetuoso con la realidad que el que está actualmente en funcionamiento. Maragall, en su poema se dirigía a España. Le decía unas cuántas cosas que le parecían imprescindibles. Sólo al final del poema, en el último verso, ante la posibilidad de que estas peticiones no fuesen escuchadas, daba su respuesta: “Adiós, España”.
Vicenç Villatoro."
... ... ...

Aquí la "España" de Joan Maragall y la Burguesía Catalana

ODA A ESPAÑA

Escucha, España, la voz de un hijo
que te habla en lengua no castellana;
hablo en la lengua que me ha legado
la tierra áspera;
en esta lengua pocos te hablaron;
en la otra, demasiado.

Demasiado de los saguntinos
y de los que mueren por la patria;
y por tus glorias y tus recuerdos,
recuerdo y gloria de cosas muertas,
triste has vivido.

De distinta manera quiero hablarte.
¿Por qué derramar la sangre inútil?
La sangre es vida, si está en las venas,
vida hoy, vida para los que vengan;
vertida, es muerte.

Demasiado pensaste en tu honor
y escasamente en tu vida:
tus hijos, trágica, diste a la muerte.
Mortales honras te satisfacían;
tus fiestas eran tus funerales,
¡oh triste España!

Yo vi barcos zarpar repletos
de hijos que a la muerte entregabas:
sonriendo iban hacia el azar,
y tú cantabas junto a la mar
como una loca.

¿Dónde tus barcos? ¿Dónde tus hijos?
Pregúntalo al Poniente, a la ola brava:
perdiste todo, a nadie tienes.
¡España, España, vuelve en ti,
rompe el llanto de madre!

Sálvate, sálvate de tantos males;
que el llanto te haga alegre, fecunda y viva;
piensa en la vida que te rodea;
alza la frente,
sonríe ante los siete colores del iris.

¿Dónde estás España, dónde que no te veo?
¿No oyes mi voz atronadora?
¿No comprendes esta lengua que entre peligros te habla?
¿A tus hijos no sabes ya entender?
¡Adiós, España!

Versión de José Batlló

... ... ...

Y la
España, plural de Miguel Hernández y la Izquierda

VIENTOS DEL PUEBLO ME LLEVAN

Vientos del pueblo me llevan,
vientos del pueblo me arrastran,
me esparcen el corazón
y me aventan la garganta.

Los bueyes doblan la frente,
impotentemente mansa,
delante de los castigos:
los leones la levantan
y al mismo tiempo castigan
con su clamorosa zarpa.

No soy de un pueblo de bueyes,
que soy de un pueblo que embargan
yacimientos de leones,
desfiladeros de águilas
y cordilleras de toros
con el orgullo en el asta.
Nunca medraron los bueyes
en los páramos de España.
¿Quién habló de echar un yugo
sobre el cuello de esta raza?
¿Quién ha puesto al huracán
jamás ni yugos ni trabas,
ni quién al rayo detuvo
prisionero en una jaula?

Asturianos de braveza,
vascos de piedra blindada,
valencianos de alegría
y castellanos de alma,
labrados como la tierra
y airosos como las alas;
andaluces de relámpagos,
nacidos entre guitarras
y forjados en los yunques
torrenciales de las lágrimas;
extremeños de centeno,
gallegos de lluvia y calma,
catalanes de firmeza,
aragoneses de casta,
murcianos de dinamita
frutalmente propagada,
leoneses, navarros, dueños
del hambre, el sudor y el hacha,
reyes de la minería,
señores de la labranza,
hombres que entre las raíces,
como raíces gallardas,
vais de la vida a la muerte,
vais de la nada a la nada:
yugos os quieren poner
gentes de la hierba mala,
yugos que habéis de dejar
rotos sobre sus espaldas.
Crepúsculo de los bueyes
está despuntando el alba.

Los bueyes mueren vestidos
de humildad y olor de cuadra:
las águilas, los leones
y los toros de arrogancia,
y detrás de ellos, el cielo
ni se enturbia ni se acaba.
La agonía de los bueyes
tiene pequeña la cara,
la del animal varón
toda la creación agranda.

Si me muero, que me muera
con la cabeza muy alta.
Muerto y veinte veces muerto,
la boca contra la grama,
tendré apretados los dientes
y decidida la barba.

Cantando espero a la muerte,
que hay ruiseñores que cantan
encima de los fusiles
y en medio de las batallas.

... ... ...

Dos maneras distintas, de ver el "conceto". De la derecha centralista, no conozco ninguno. Bueno, alguno sí. Mejor no lo pongo. Qué mejor que la cope y Federico. En una consulta, referendum, etc, sobre la utodeterminación de Catalunya, yo votaré, SÍ, sin dudarlo. Lo que no se, es hasta cuando mi apellido, me delatará como Català de "segunda". Solo hay que ver, lo radicales que son, todos. Los unos, y los otros. Sobre la Inmigración, Integración y la Tolerancia, ya me signifiqué en su día en este Blog. Y las dos últimias, no salieron bien paradas.

Napoleón Bonaparte (apodado en su tiempo por: “El petit Cabró”).

lunes, 26 de noviembre de 2007

Integración y tolerancia

* Actualizada a 21/12/07. Me ha hecho mucha ilusión, ver como este escrito ha sido seleccionado por la Xarxa de Biblioteques de l’Hospitalet, en su Recull de prensa, sobre la desgraciada muerte de Paco Candel, su Obra y Persona. Desde aquí agradecerles el hecho ya que me resulta increíble, estar al lado de insignes personajes así como de diversos medios de comunicación, que han escrito sobre Paco Candel. Estar al lado de:

Francesc Marc Alvaro y Eugeni Madueño, José Martí Gómez de La Vanguardia, Lluis Foix de la vanguardia, Guillem Martínez de El País, Mónica Terribas de El Periódico, Pepe Guitierrez de Caos en la Red, Isabel Calara-Simó del Avui, Josep María Espinàs y un largo etcétera de autores y Editoriales de distintos Medios como: El Periódico, El País, La Vanguardia, Terra, Vilaweb, etc. Así que la sorpresa ha sido mayúscula por estar al lado de este grupo de plumas aventajadas, siendo mi escrito anónimo (firmado como Napoleón Bonaparte), y el único firmado de esta forma , el único de un Blogger, el único de un "no conocido" y persona de "la calle", etc. No deja de ser, curioso, cuanto menos.

Eso sí, como supongo que encontraban una osadía decir en su Web que este escrito estaba firmado por Napoleón Bonaparte, etc. se limitan a referenciarlo como publicado en Cabezonespuntocom. Por otra parte, han omitido mi última parte de la opinión. Supongo que para no "desentonar" ante tan eminentes plumas y es que el la opinión original, no dejo de ser Napoleón, y no han optado por publicar esa parte, en la que era muy duro, con todos (incluido, yo).

En fin, agradecer desde aquí, el HONOR de ser escogido junto a tan ilustres personajes. Este escrito es fruto de sentarme delante del teclado, y dejar salir lo que llevo dentro. Por este motivo, supongo que mi opinión ha sido escogida. Por que es el relato de un Charnego, de la forma que se lo han contado, como lo ha vivido y vive. Muchas gracias en todo caso, a quien corresponda.


Ha fallecido, Paco Candel. A estas alturas yo no voy a descubrir nada nuevo de esta persona solo citar algunas significaciones que le han convertido en un referente. "Periodista, Novelista, Ensayista, y Senador durante la primera legislatura democrática. El autor, que dedicó toda su vida profesional y literaria a escribir sobre los sectores sociales más oprimidos, había nacido el 31 de mayo de 1925 en Casas Altas (Valencia), y cuando sólo tenía dos años sus padres se trasladaron a vivir a la Ciudad Condal, donde residió el resto de su vida. Pasó casi todo el tiempo en el popular barrio de la Zona Franca. Ir a la referencia de su Biogrfía, en su totalidad.

Me quedo abrumado y sin palabras ante este personaje. Referente para muchos políticos (J. Pujol) a la hora de encauzar el "problema" de los Charnegos. Esos que para algunos elitistas catalanes, eran y son, unos zarapastrosos, incultos y sobre todo, pobres. Personas que tuvieron que emigrar de su tierra y raíces (dejando tierra, familia, amigos, etc), para poder subsistir. Recién llegados a Catalunya, se encuentran con que aquí, no se atan los perros con longanizas y sin más que la maleta y cuatro perras gordas, mal viven en pensiones, debajo de puentes, en barracas, etc.

Ganándose un jornal (que nadie les regala) con duros trabajos debido a su nula formación (casi el cien por cien, son analfabetos), y viviendo en Barrios marginados con acinamiento, penosas condiciones de vida viniendo eso si, para poder comer ya que: eran hijos del hambre y las miserias. Algunos elitistas cercanos al clasismo e incluso al racismo atroz, solo ven gentuza donde hay personas que si se las pincha, les duele y les sale sangre. Personas como candel, han sabido trasladar estas circunstancias de una forma magistral y efectiva, a quienes en este caso, los políticos, debian ser conocedores. Por que las ciudades (todas), estaban diferenciadas de una forma: con un línea en donde la misma perdía su nombre y comenzaba la realidad del emigrante. Una especie de submundo en donde estaban abocados a vivir sin remedio. Los Barrios Chabolistas por ejemplo. Que han sido dejados de la mano de Dios durante décadas y algunos se preguntan, como es posible tanta delincuencia o fracaso escolar, paro, falta de expectativas, etc. A lo mejor es que, no han tenido las necesidades sociales básicas cubiertas, para poder luchar en igualdad de condiciones.

Con todo esto, no quiero decir que la culpa fuese de Catalunya sino, constatar una realidad. Esto es Barcelona y ESTO OTRO, los barrios de emigrantes (guetos para muchos), en donde la delincuencia muchas veces campaba por doquier. Y es que se rasgaban las vestiduras quienes no osaban entrar en los barrios marginales de una verticalidad insultante y de condiciones de vida casi infrahumanas. Supongo que ganado eran, o mano de obra barata para muchos. Y a quí están muchos de esos Charnegos, sus familias y sus hijos. Algunos se sienten más Catalanes que de su tierra y es que, algunos ni siquiera tienen familia en el pueblo (palabra que muchos, denostan como si fuera malo ser de un pueblo ya que, en catalunya no hay pueblos, ni paletos), y muchos de sus hijos, son catalanes y defienden esta tierra. Otros, defienden otras cuestiones pero son libres, para pensar como quieran.



Vienen a trabajar, son tratados de forma despectiva en muchos casos (incluso en la actualidad), y la mayoría solo han hecho que trabajar y, trabajar. Buscando un futuro y pan para comer, encontrando barraquismo y acinamiento. Algunos Catalanes, reiteran el favor que les "han" hecho. Con la Boca grande, les dicen que les han dado de comer a los Charnegos. Y esto es un problema, ya que pueden haber sido quienes han permitido por posición en la sociedad y en la economía, que otros coman, pero siempre, a cambio de un trabajo muy duro y unas condiciones de vida tercermundistas. En las familias de los Charnegos es donde el paro, la droga, etc, siempre han hecho más daño. Los que no aceptan a los charnegos, no merecen ser llamados catalanes.

Un pueblo que quiere ser referente, no puede tratar de esta forma a las personas. Muchos hablan de integración (que para muchos consiste en hablar catalán, ser del barça, etc) y respetar la cultura catalana que supongo que entre otros aspectos, debe ser fer castells. Y aquí se equivocan. Integración es respeto por las culturas, en este caso la Catalana pero no se puede pedir integración como la cultural si se debe renunciar a por ejemplo las suyas, como la semana santa, los bailes, etc. Es decir, que un catalán que vaya a los EE.UU, a parte de hablar Inglés (y es que muchos olvidan que muchos charnegos, no ha podido hablar Catalán viviendo en guetos por ejemplo o por que simplemente, son de una generación analfabeta, por culpa del estado opresor), pero continuo, hablar inglés, que te guste el baseball y comer amburguesas, etc.

La Cultura catalana, milenaria y ejemplar en muchos aspectos no debe ser impuesta a costa de de decir: tu, Charnego no puedes bailar sevillanas, ni ir de romeria, estás en Catalunya y eso no se pouede hacer si quieres ser un buen català e integrarte. Eso sí, en cuanto se reunen cuatro catalanes en otro país, se asocian, siguen sus costumbres, su cultura y es que no se puede remediar: Son catalanaes. Pero a los que vienen de fuera se les exige que abandonen sus raizes y eso debe ir en contra incluso de los derechos humanos. Los Charnegos deben tener su cultura si lo consideran oportuno, respetarla practicarla y si es junto a Catalanes y viceversa, todos saldremos ganando. No las culturas ni las naciones etc, sino como personas. Por eso la Integración no debe ser a costa de obligar a renunciar de los orígenes. El hecho de que solo pocas generaciones han pasado, hace que esto no sea visto con normalidad y es que la tolerancia, debe ser eliminada del diccionario por que tolerancia es que: te tolero pero no, te acepto no seré malo y a lo mejor, no te "mato" ASÍ QUE TOLERANDO, vamos "conviviendo" pero eso sí marcando muy bien los territorios (en este caso no lo digo por estados) y las, diferencias.

Quien va a un país, debe apreder su lengua, cultura, etc. respetarla pero de hay a convertirse por integración (que no se note que esta persona no es de aquí) y mimetismo en otra persona pues no. Recuerdo una vez a Pujol decir (que por cierto, he hablado con Pujol en infinidad de ocasiones y algún día, contaré por qué), que se debe premiar y, no imponer nada. Las imposiciones no funcionan. Imponer una cultura no es natural. Acercarse, conocerla y disfrutarla enrriqueciendose, es natural. Pujol vive y ha vivido muy cerca de un Barrio de Charnegos y es conocedor (no solo por este motivo) de esta realidad desde que el primer inmigrante Charnego, puso sus pies allí.

Diversos Catalanes, ven a Montilla como una afrenta al catalanismo y yo, también. No creo que el PSC hizo bien, en presentar a este Charnego como presidente de la Generalitat por que generacionalmente, muchos no están preparados. Quizás dos generaciones o tres más adelante, las diferencias no sean las mismas. Por otra parte, todo esto se arregla viajando y es que señores, yo soy y me siento catalán pero respeto a todo el mundo y pido respeto para todos. Nadie es mejor que nadie y si es por un tema económico, mejor me lo ponen. A todo esos que se creen mejores por ser Catalanes, Andaluces o Madrileños por ejemplo, que se lo hagan mirar muy seriamente por que aparte de ser una sociopatía me temo que debe ser una sicopatía. Una vez vi un anuncio donde se mostraba una radiografía entera de una persona y, preguntaban si era negra o no. Cuando yo era pequeño, en mi barrio había un par de Catalanes con consanguinedad demostrada, que todo el día estaban echandonos por cara que eran mejores, que nos daban de comer, etc.

Algunos como yo, los miraban como personas Ellos nos miraban como si fuéramos seres inferiores y la verdad es, que siguen pensándolo. De hecho uno de estos Catalanes, nunca se "juntó" con nosotros. Supongo que no era cuestión de mezclarse con Charnegos. Todos sabemos que la inmigración era necesria por ambas "partes", como pasa en la actualidad, pero hay formas de integrar que no funcionan. Aceptando las diferencias de todos sí, pero para defender una cultura, no se debe eliminar a otra. Y que los Catalanes han hecho bien en defender la suya es evidente, pero que se confunde integración como eliminar lo diferente para que no se note, también. Pena me da, ver como muchos hijos de esta generción como candel, hacen lo propio con otras culturas que nos vienen con la nueva inmigración.

Algunos Catalanes defienden el Sahara (que yo tambien) por poner un ejemplo. La Multi-Culturalidad pero ven un Andaluz, y se le caen los anillos para "aceptarlo". Es la Sociedad de las Culturas, pero menos, las que tenemos más cerca incluso, en el piso de al lado donde vivimos. Y de cultura precisamente hablamos, por que negarlo, es de falta de cultura y humanidad. Mi padre, que pasó mucha hambre, todavía guarda pan duro y tenemos que tirarselo cuando se despista y no deja nada en un plato, cuando come. Dice que pasó mucha hambre de pequeño. Ha trabajado en la obra, 43 aós, 10 o doce horas al día para sacarnos adelante y entiende el Català perfectamente. Hace decadas que no va ni a su pueblo. Ya nadie lo conoce allí. No hace castells, no habla mal de Catalunya. Muy al contrario. En cambio, es un charnego o Catalán de segunda y yo, su hijo por que señores, YO PARA ALGUNOS, SIEMPRE SERÉ UN CHARNEGO. Así que, si mi padre va de romeria, no creo que sea una afrenta contra nadie si lo hace en Mataró. Por que es su cultura y no debe, ni quiere perderla, por que deba "integrarse". Hay una deuda con todas estas personas que han sufrido lo insufrible en aquellos años y, no puede ser con un despectivo: eres un Charnego de mierda por que yo: soy mejor por ser Catalán.

Evidentemente, estos Catalanes a los que aludo, son los menos en este País e igual que no todos los Charnegos (los menos también), deban tener mi respeto. Solo con educación en todos estos aspectos y un poco más de humanidad, se pueden superar los prejuicios además, si yo algún día voy a otro país, aprenderé la lengua (no olviden, que estos charnegos se encontraron a parte de ser analfabetos, con que el castellano era entendido y además impuesto por un régimen), y conoceré esa cultura, participaré si me llena, pero no dejaré de fer castells, llegir a espriu, ser del Barça ni de parlar català a casa, amb els meus fills. Y que muchos Charnegos, por edad y por que han tenido que trabajar para comer, no han podido aprender a hablar Catalán. Muchos han sido los que lo han hecho, también y otros no les importa, lo más mínimo. Como ejemplo de incomprensión a la hora de "entender" que generaciones no sepan catalán, aparte de los problemas sociales existentes en la época e incluso personales, ha sido creo esa insensatez de burla ante el acento del Charnego cuando habla catalán.

Las personas, se sienten ridiculizadas cuando se expresan en otra lengua y en vez de sugerir la mejora, son premiadas con la burla. Sin ir más lejos (yo que hablo correctamente el catalán, no lo escribo por la cantidad de faltas que cometo), en este Blog hace pocos días, en una frase que dejé en Catalán, utilicé un tiempo verbal inexistente (algo así como un barbarismo), y la persona que me "avisó" simplemente dejó en un comentario: Que significa (el neologismo que "inventé") en vez, y debido al contexto de la frase, a que este Blog es en castellano no por que al menos mi parte yo lo quiera así, sino por la falta de conocimiento de la gramática catalana por mi parte, esta persona en vez de corregirme y ser pedagógica con mi persona e ignorancia, simplemente lo dejó caer. Creo que a modo de chanza.

Bravo por Candel y por los que supieron entenderlo (él, se alejó de los políticos profesionales, hastiado), pero que debemos entender que la historia sucedió de esta forma y debemos aceptarla y sobre todo, compartir la cultura y establecer los lazos de pueblos diferentes culturalmente hablando. Solo desde el respeto y conocimiento, se superan las diferencias. Cuando era un crío, era el único de mi Barrio que sabía hablar Català. Nadie me obligó. Lo aprendí en la escuela y viendo TVE2 en Català y programas como Terra D´Escudella. Me siento Català. He nacido aquí y mis hijos, también. Nunca he oído a mis padres ni a mi familia, hablar mal de Catalunya. Pero para muchos, seré un charnego y por cierto, a mucha honra. Muchos son los que están "integrados" pero solo me quedo, con los que lo hacen de forma voluntaria por sentimientos afines con esta tierra Catalana y no, por obligación institucional.

Contaré una anécdota y es que me hice socio del Barça, con 13 años de edad. En aquella época, mis padres no me dejaban por motivos evidentes ir solo al Camp Nou. Por este motivo me hicieron socio de una Penya Barcelonista para poder ir con el Autobús de la misma. Eran muchas las personas que me acogieron como a un "hijo" debido a mi edad. Todas Catalanas evidentemente y peguntaban sin cesar, como tan joven, era socio del Barça siendo mis padres andaluces y lo bien que habla el muchacho en Català. Hasta que tuve los 16, no me dejaban mis padres ir solo al campo y durante ese tiempo, en esta Penya encontré gente estupenda que siempre me ayudó a mejorar mi català hablado y fui para ellos, algo "raro" pero entrañable. Aún recuerdo como al nombrar mi apellido para subir al autocar, lo pronunciaban con ese acento Català que lo cambiaba y todos nos reíamos por que era, normal. Solo llegar al Camp, todos, ojo amb el nano a veure si es perd, etc. Quedem aquí. Todo eran atenciones y viajé por toda España y algunos países con todos ellos. Me demotraron que eran muy buena gente. Por que generalizar acarrea injusticia y son pocos los Catalanes que nos ven de forma despectiva y pocos los Charnegos que no defienden como se merece a esta tierra y, a sus gentes que lo merecen que son, la inmensa mayoría.

Yo, Napoleón Bonaparte, como "hombre amante de la Ciencia" y astrónomo aficionado hace muchos años que, observando la inmensidad del Universo a través de mi telescopio o visionando fotos, videos, etc., me ha sido inevitable llegar a la conclusión (como a todos que se acercan al Cosmos) entre otras cosas: que la vida igual es un mero accidente que solo se da en nuestro planeta y, que podemos estar solos en la inmensidad con el agravante que estamos todos subidos en una roca (La Tierra), que gira alrededor de una bola incandescente, a una velocidad endiablada hacia no se sabe donde. No tiene ningún sentido. Por eso la mayoría de Científicos encuentran las diferencias entre culturas, naciones, etc., una pura estupidez. Evidentemente: estupidez humana.

Ya lo dijo Albert Einstein: "Solo estoy seguro de dos cosas que son infinitas: La primera, el Universo y la segunda, la estupidez humana. Aunque sobre la primera tengo alguna duda".

Todos debemos ser mas "humanos" con nuestros compañeros de viaje en nuestra roca a través de la nada y dejarnos un poco de mirarnos el ombligo por que son mas las cosas que nos unen que las que nos separan. Se especula en círculos científicos de la posibilidad de existencia de vida cerca de la estrella Alfa Centauro, al haberse observado un planeta que todo nos indica que reúne las condiciones de vida necesarias para que exista una civilización avanzada.

Por este motivo y por si acaso, ya podemos confirmar todos de antemano que: de existir esta civilización extraterrestre, seguro que son unos mierdas, cabrones y demás lindezas. Y es que no tenemos remedio.

* Dedicado a todas esas buenas personas, sin distinguir su origen o Cultura y, a los que sufren el síndrome de Diógenes en sus corazones, también.


Napoleón Bonaparte (apodado en su tiempo por: “El petit Cabró”).

martes, 11 de septiembre de 2007

La Diada



Cabezonespuntocom amb el:
11
de Setembre

viernes, 3 de agosto de 2007

Una de banderas

Me parece sorprendente la actitud del Sr. Ferrando el día de la anada al ofici. Ponerse el brazalete de la bandera española emulando los viejos tiempos, que seguramente nota a faltar ya que debe pensar que cualquier tiempo pasado fue mejor, mejor aun, si este tiempo pasado es tramo comprendido entre el 39 al 79.

Es totalmente inaceptable la actitud mostrada ya que la situación en la que podría haber acabado la gracia del susodicho, seguramente es lo que estaba buscando, que no encontró por cierto, era un enfrentamiento para después salir explicando lo intolerantes que son los que imaginariamente le hubiesen increpado ya que considero es una afrenta sin precedentes. Lo bueno es que todavía cree en los trapos de colores además de ser un impresentable, que también.

Bien haría el Sr. Pauli Mojedano en cortar de raíz, no la actitud de ese día, que también, como acertadamente hizo, sino las posibles salidas de tono de su segundo de a bordo.

Conozco personalmente a Mojedano y se cual es su pensamiento político sobre cuestiones como la que nos ocupa, ahora bien con la actitud de su “compañero”, para que quiero enemigos con estos amigos, bien haría en poner en solfa a este personaje si quiere dar una imagen de modernidad y asaltar la alcaldía en el 2011, ya lo tiene bastante difícil para que le ayude su segundo con actitudes como la de la banderita.

Os dejo una opinión encontrada en la red que refleja bastante bien lo que pienso sobre esta cuestión.


Banderas,
(Virginia Woolf)

No creo en las banderas.
Aún a riesgo de que me llamen apátrida.
Como si eso fuese un insulto...
Una apátrida no es una mujer sin patria. Como muchas mujeres, como yo misma, una apátrida es una nómada. Y la patria de los nómadas es el mundo, el camino bajo los pies, las estrellas arriba, el alma barca, las alas para volar.
Mi patria está en todas partes.
No en ninguna. Como no tengo patria, las tengo todas.
El lugar donde nací es mi patria. El lugar donde vivo ahora. En este momento, mi patria es la casa blanca, la casa de la veleta, al lado del bosque. Mi única bandera, ese gallo de hierro que gira al compás que le marca el viento.
También los lugares por los que he caminado, las tierras lejanas que dejaron su polvo en mis zapatos. Allí donde se ha quedado algo mío, rincones del mundo que viven en mi. Irlanda, Corfú, Estambul, Varanasi, Brocèliande,...
Tal vez, también, esos lugares en los que alguna vez estaré. Patrias futuras, mundos lejanos que ahora solo son sueños, imágenes en revistas, palabras sin fondo. La Isla de la Gran Tortuga, la otra America. África, de norte a sur, de este a oeste, el origen de la vida. Nueva Orleans y el Mississipi. Lejanas islas en mares turquesa.
Incluso aquel barco azul en medio del mar...
Y también este país, por supuesto. España. Porque es donde nací. Y Cataluña, que es el rincón que siento más mío. No lo voy a negar. Solo que ahora algunos han conseguido que nos avergoncemos de ser lo que somos. Apropiándose de todo un país, de toda una tierra, convirtiéndola en su feudo privado. Apropiándose de los símbolos de todos. Usándolos en su propio interés. Ahora, su país, su himno, su bandera.
Pobre España...
Pobre Al-Andalus, pobre Sefarad...
Aún así, no creo en las banderas.
Solo son pedazos de tela, colores chillones que decoran las calles de mi viejo barrio por San Juan.
Y sin embargo, cuantos muertos en su nombre.
Cuantos despropósitos.
Inútiles trapos que solo sirven para cubrir a los muertos, trapos de colores para herir, trapos de colores para morir, trapos de colores para separar.
Quizás aún crea en alguna bandera, pensándolo bien. La bandera blanca. No la de la rendición, la bandera de la paz. Tal vez, también, en la bandera libertaria, la rojinegra de mi abuelo, aunque solo sea por cuanto luchó por ella toda su vida.
Pero no. Tampoco. A lo mejor, si existiese, la mía sería la bandera de los nómadas. La de la libertad.
Una bandera para los apátridas, para los que nos conformamos con vivir en el mundo, para los que no queremos fronteras, ni himnos (que poco me gustan los himnos, ritmos belicosos, marchas militares, música de guerra).
Para los que no tenemos bandera.
Me gustaría saber cual es la bandera de los sin bandera...

miércoles, 1 de agosto de 2007

Masturbaciones Heráldicas

Esta noticia ha sido publicada por el periodista Joan Salicru en su Blog (vaya, que bien informado está siempre de todo) y me parece bastante grave lo que publica. Pero de momento conozcamos los hechos tal cual los describe el periodista:

"Entre els regidors, en aquest cas un del Partit Popular, no va fer cap gràcia que algú volgués despenjar la bandera espanyola de l'Ajuntament. I va preparar la seva particular protesta: lluir un braçalet amb la bandera espanyola durant l'Anada a l'Ofici. La pensada va ser de Juan Carlos Ferrando, que va arribar lluïnt l'ensenya el dia 27 a l'Ajuntament. El seu cap de files, Paulí Mojedano, se'n va adonar de seguida i després de parlar-hi uns moments, va aconseguir que se'l tragués... Déu n'hi do. De tot hi ha a la vinya del senyor, i en els actes de Santes."

Cuando me enteré que Ferrando estaba en las listas (y como número dos ni mas ni menos) no me sorprendió, ya que quienes los conocemos de estos avatares políticos, somos conocedores de su impulsividad ante algunos acontecimientos.

Personalmente no lo conozco, pero me han llegado referencias sobre el desde hace tiempo y las mismas, son tanto positivas como negativas. En estos casos, cuando salta al ruedo político un nuevo "artista" el tiempo y sus hechos, dejarán a todos "retratados" pero siguiendo con la noticia, me parece grave la situación que ferrando intentó realizar (sino, por que su jefe de filas tuvo que hacerle cambiar de parecer) y es que, ante la posible retirada por las Santes de la bandera española, el Sr.Ferrando se presentó en un acto oficial de les Santes con un brazalete con la bandera española, como protesta
y de esta forma, provocar al respetable aunque el niegue que su intención era provocar. A lo mejor es que en el fondo, pasa de estas masturbaciones heráldicas y por eso, no provocaba a nadie con esta actitud.

La intervención del número uno del PP, Paulí Mojedano creo que habla por si sola, pero si me permito decirle desde aquí al amigo Ferrando, que estas guerras de las banderas me parecen (yo soy y me siento catalán) una estupidez, ya que al final con este acto suyo, parece que intenta demostrar (como ha pasado durante siglos), quien la tiene mas grande (la bandera, lo otro y los cojones) y, por eso querido ferrando, de momento la "bandera" los catalanes al menos: la tenemos mas grande. De lo otro ya hablaremos.

Así que a ver con que nos sales la próxima vez. Ya me dijeron quienes te conocen, que nos íbamos a reír un rato contigo en el ayuntamiento por que no dejas de ser una persona muy "curiosa" y, a la primera oportunidad "casi" o sí, te luces. Lo dicho, no se cual era tu intención, pero creo que te has pasado tres pueblos ya que no entraré en si es correcto retirar la bandera española, etc. Recuerda que tu propio jefe te tuvo que convencer para que rectificaras tu actitud.


Ya ves como los catalanes la tenemos mas grande...

Napoleón Bonaparte (apodado en su tiempo por: “El petit Cabró”).